EnBicicleta

domingo, 27 de octubre de 2013

Salida del 27-10-2013: ¡¡¡Sólo trialeras!!!

Los participantes en la salida de hoy, en el Fumet

Trayecto 085
27-10-2013

¡¡¡Sólo trialeras!!!

Duración: entre las 8:00 y las 12:00 horas
Climatología: nubes y claros; buena temperatura en general
Terreno: en perfectas condiciones
Distancia: 39,16 km a 12,3 km/h de media

Grupo:


Los participantes en esta salida: 
Jaime, Jorge, José Ángel, Manuel, 
Miguel (ón), Pedro y Salvador

Crónica:

Jajajaja; "pero ¿por qué te ríes  hombre?"; jajaja; me río de felicidad; me río porque es imposible poder disfrutar tanto en una salida de BTT como hoy; "¡caray!, ¿y tanto habéis disfrutado?"; jajaja; pues si; todo eso y más; este podría ser el resumen de la salida de hoy, que finalmente hemos podido realizar a pesar de que no era, ni mucho menos, la etapa que teníamos intención de hacer; vamos a ello; durante la semana, Miguel (ón) se lanzó al ruedo y propuso que hoy hiciéramos la etapa de la Bola + el Puig Vicenç; ¡madre mía!; tan solo fuimos dos los que cogimos el envite: Pedro y un servidor; en cuanto a los demás, unos temiendo la dureza de la etapa, y los demás por otras y variopintas razones, no han asomado el bigote; por eso a las 8:00 horas, cuando nos hemos visto en el Parque de las Palmeras Miguel (ón), Jorge y un servidor, pensábamos que tan solo íbamos a ser tres los participantes de esta etapa; pero, ¡mira por donde!, que al poco tiempo se ha presentado Jaime, que hacía una eternidad que no venía con nosotros, y un poco más tarde nos hemos llevado la sorpresa al divisar a lo lejos cómo Pedro venía acompañado de José Ángel y Manuel; a este último en verdad hacía otra eternidad que tampoco veíamos; en total éramos ¡¡¡7!!!, cuando el cálculo más optimista fijaba en 3 el número de participantes; bueno, pues tras los saludos de rigor, hemos empezado a dilucidar por dónde empezábamos el itinerario previsto a la Bola + el Puig Vicenç; naturalmente, un servidor enseguida ha propuesto que fuéramos por la Magina de Pallejá, como hemos hecho toda la vida; pero Miguel (ón) no las tenía todas consigo; puede que en el fondo estuviera un tanto arrepentido de haber propuesto tan dura etapa, habiendo insinuado que empezáramos por la carretera N-340 hasta no sé qué gasolinera, con la intención de poderla terminar entera sin perder mucho tiempo; y eso es lo que en un primer momento nos habíamos propuesto ... hasta que Pedro ha abierto la boca, diciendo que él a su vez tenía otra etapa programada que incluía un montón de trialeras, que comenzaba en Santa Creu d'Olorda, a dónde había que llegar previamente; dit i fet; todos han aceptado de inmediato la propuesta de Pedro y hemos empezado dirigiéndonos a Santa Creu ... por la Flamenquilla, ya que hacía mucho tiempo que no utilizábamos este itinerario, y que como sabemos es muy duro; incluso teníamos que contar con la baja forma de Jorge, que hacía más de un mes que no tocaba la bici, y por eso hemos llevado en todo momento un ritmo muy suave, pero en ningún momento cansino o zapero; una vez superada la Flamenquilla hemos parado para retomar fuerzas.







En la Flamenquilla

No teníamos mucho tiempo que perder, pese a haber retrasado la hora, y por eso hemos continuado hasta Santa Creu d'Olorda, superando previamente las tremendas rampas del Jabalí; una vez en Santa Creu ha comenzado nuestro repertorio de trialeras; tan solo diremos que de los 39 km de esta etapa, más de la mitad corresponden a trialeras; la primera de ellas, la trialera de la Creu, en subida, la hemos cogido justo en la estación eléctrica, disfrutando de ella a pesar de que se trata, como hemos dicho, de una trialera en subida; enseguida hemos enlazado con parte de la trialera de Can Campmany (la que cruza la carretera), enlazando al poco tiempo con la interminable trialera de los gnomos; aquí hemos disfrutado como auténticos posesos, aunque la fiesta no terminaba aquí, ya que después de sus inacabables y preciosos 2,5 km hemos enlazado con la trialera de Can Bosquets, con una longitud de 1,5 km técnicos en los que hemos continuado disfrutando casi como locos; al llegar a la masía de Can Bosquets nos hemos dado un respiro y hemos subido jadeantes hasta la carretera de las Planas, sin prisas pero sin pausas, la cual hemos cruzado para dirigirnos al Fumet a través de su itinerario clásico.




En el Fumet, antes y después

Hemos tomado la trialera del Fumet, que como siempre nos ha afeitado las patas a más de uno; Jaime, debido a que tenía un poco de prisa, nos ha dejado aquí, dándose la vuelta; los demás hemos continuado con dirección a Can Casas, siempre agrupados, superando las tremendas rampas que encontramos antes de llegar a la carretera de L'Arrabassada, en donde Jorge seguía dando muestras de flaqueza debido a su inactividad, aunque, como ya sabíamos, ni ha rechistado en ningún momento; se aproximaba nuestra plato fuerte del día, aunque antes hemos parado previamente en la carretera de L'Arrabassada para recuperarnos un poco.



En la carretera de L'Arrabassada, tras
superar las rampas de Can Casas

Como hemos dicho, se aproximaba nuestro momento del día, y es que a escasamente unos metros de dónde estábamos, hemos tomado la trialera de los invidentes (que conocíamos hasta hoy como la trialera de la Font de Sant Vicenç); ahora explicamos lo del nombre; se trata de una nueva trialera que hemos tomado justo al empezar a bajar por la pista de Sol y Aire; tiene hasta llegar a la Rambla de Can Bell nada más y nada menos que 3,5 km de impresionante bajada técnica, con todos los ingredientes propios de las trialeras, pese a ser ciclable 100%, excepto en un par de escalones en los que Pedro, no sábemos aún por qué, nos ha hecho coger miedo a todos los demás al bajarse de la bici; jajaja; la satisfacción ha sido indescriptible; habíamos entrado casi en trance; eso seguro que ha sido lo que ha provocado que Jorge se imaginara haber visto a dos invidentes buscando bulets; ¡el Dios que lo menea!; de ahí que le hayamos puesto este nombre a la trialera, que prácticamente termina en la bonita Font de Sant Vicenç, enlazando poco después brevemente con la de Can Gordi; no hemos querido dejar pasar la oportunidad de hacernos una foto en este bonito lugar.


  En la bonita Font de Sant Vicenç

Pero la historia no terminaba aquí; aún quedaban muchas más trialeras; la siguiente en caer ha sido la trialera del Torrent de la Torre Negra, que tiene otros 1,5 km de trepidantes y técnicas bajadas, y que, que sepamos nosotros, jamás ha dejado insatisfecho a nadie; la zona es preciosa y, por supuesto, la trialera aún más; esta trialera podemos decir que termina en el Pi d'en Xandri, y ha sido un poco antes de llegar aquí cuando Miguel (ón) ha pasado por encima de algo que le ha originado un agujero en una cubierta de la bici que el sistema tubeles no ha sido capaz de tapar; entre otras razones porque no llevaba líquido; jajaja.




Aquí estamos intentando arreglar
la rueda de la bici de Miguel (ón)

Aquí ha sido en donde hemos perdido un tiempo precioso, ya que el bueno de Miguel (ón) había apretado la válvula tanto como si le fuera la vida en ello; ¡que bruto es, la madre que lo parió!; el caso es que hemos estado casi media hora hasta que por fin hemos podido arrancar (así, como suena) la válvula y colocar una cámara; en este caso, y para no perder más tiempo, ha debido ser un servidor el que colocara la cámara; jejeje; tanto tiempo habíamos perdido, que hemos decidido regresar a casa por el camino más corto, perdiéndonos el resto de las trialeras que Pedro había previsto; pese a ello, aún hemos podido sacar algo de tajada a lo que nos quedaba, ya que hemos vuelto por la bonita zona de la Torre Negra hasta enlazar nuevamente con la Rambla de Can Bell, tomando los preciosos senderos de esta zona, como asimismo los senderos de la zona de la Colonia Badia; y así hemos llegado a la estación de la Floresta, en donde hemos vuelto a parar para rellenar de agua nuestros bidones en una fuente.


En la fuente próxima a la estación de La Floresta

Después de esto, poca cosa hay ya que contar; Manuel, Pedro y José Ángel se han dirigido hacia Sant Feliu por la carretera de las Planas y el Pantano de Vallvidrera, en tanto que Miguel (ón), Jorge y un servidor lo hemos hecho hacia Molins de Rei por la itinerario clásico de la Casa Blava y la pista de gravilla que termina en el puente de la Siberia; un servidor aún ha tenido tiempo de tomar la trialera de la zona prohibida, otra impresionante y muy técnica trialera de casi 1,5 km de longitud que finaliza precisamente en el puente de la Siberia; desde aquí nos hemos dirigido ya hacia Molins de Rei por la zona de la Rierada, poniendo así fin a esta memorable etapa; "bueno, pues vamos a ver: ¿cuantas trialeras han habido al final?"; en total han sido 8; "¿y que longitud total han tenido?"; exactamente más de 20 km en total; "¿y como habéis terminado?"; con las manos hechas misto de tanta bajada; jajaja; aunque nadie se ha quejado; jajajaja.; como era de esperar.

Datos técnicos:

Se trata de una impresionante etapa, con una gran variedad de trialeras para todos los gustos, aunque bastante dura, ya que tiene una altitud acumulada de casi 1.000 m en menos de 40 km; la iniciamos en Molins de Rei, desde donde nos dirigiremos a Santa Creu d'Olorda por la Flamenquilla y El Jabalí; en Santa Creu tomaremos la trialera del mismo nombre que enlaza con la de Can Campmany (la que cruza la carretera), si bien mucho antes de llegar a la carretera nos desviaremos a la derecha para tomar la trialera de los Gnomos primero, y la de Can Bosquets después; continuaremos por la pista principal de Can Bosquets hasta llegar a la carretera de las Planas, que cruzaremos para dirigirnos al Fumet por la zona de la Colonia Mirador; pasado el Fumet nos dirigiremos hacia Can Casas, bajando por la pista trasera y enlazando con la subida que finaliza en la carretera de L'Arrabassada, para continuar a la derecha y bajar durante unos metros por la pista de Sol y Aire antes de desviarnos a la izquierda para tomar la trialera de los invidentes, que nos llevará hasta la Font de Sant Vicenç, enlazando posteriormente con la trialera de Can Gordi antes de llegar a la zona próxima a la Rambla de Can Bell; continuaremos hacia el Pi d'en Xandri por la trialera del Torrent de la Torre Negra, tomando a continuación el sendero de subida que nos lleva nuevamente a la Rambla de Can Bell, desde donde nos dirigiremos hacia la estación de La Floresta por la zona de la Colonia Badia; desde La Floresta enlazaremos nuevamente con la carretera de las Planas, la cual dejaremos para desviarnos a la derecha con dirección a la Casa Blava, bajando a continuación por la pista de gravilla y tomando la trialera de la zona prohibida, la cual nos dejará en el puente de la Siberia, desde donde nos dirigiremos ya a Molins de Rei por el camino de costumbre de la Rierada.


La orografía de la etapa

La etapa no tiene desperdicio alguno, siendo muy dura casi en su totalidad, aunque destacando sobremanera todas las trialeras que contiene, sin excepción, casi todas en bajada, aunque también hay algunas en dura subida; mención especial merecen la subidas de la Flamenquilla y el Jabalí.


El itinerario de la etapa de hoy

El track en Wikiloc

Índice I.B.P. 83 (duro)

sábado, 26 de octubre de 2013

Salida del 26-10-2013: Sant Sadurní - Piera - Esparreguera - Martorell

A punto de salir, en la rotonda de Pallejá

Trayecto 078
26-10-2013

Sant Sadurni - Piera - Esparreguera - Martorell

Duración: entre las 9:00 y las 13:00 horas 
Climatología: nubes y claros; buena temperatura
Terreno: asfalto 100% algo húmedo
Distancia: 90,92 km a 25,3 km/h de media



Grupo:


Los participantes en la salida de hoy: 
Juan "El Hierro", Salvador y Sergi

Crónica:

"Oiga, oiga ... ¿quien es el de la túnica blanca que está al lado de Juan "El Hierro?"; pues sí, amigos, esta era la pregunta que se hacía uno de tantos y tantos visitantes no hace mucho tiempo cuando nuestro querido amigo Juan "El Hierro", estando en la basílica del Vaticano, en un momento dado se puso al lado del Papa; no exageramos nada; a Juan "El Hierro" lo conocen hasta en Tegucigalpa, y hoy lo hemos vuelto a comprobar; luego lo explicamos; nuestra salida de hoy la habíamos programado a las 9:00 horas, por diversos motivos que no hace falta comentar; no es una mala hora, aunque para llegar a casa a una hora decente debíamos hacer una etapa de menos de 100 km y que, además, no tuviera una orografía demasiado accidentada; hemos estado meditando mucho tiempo ya que no sabíamos qué etapa realizar y, después de mucho pensar que etapa se adaptaba a esas premisas, nos hemos decidido por la de Sant Sadurní - Piera - Esparreguera - Martorell que ya hemos realizado unas cuántas veces; jajaja; ¡¡¡joder, pero si no hacemos otra cosa!!!; ya hemos perdido la cuenta de las veces que hemos realizado este itinerario; nos conocemos cada curva de esta bonita salida, como si la hubiéramos parido; pero la cuestión es que no nos cansamos de repetirla; una y otra vez, como si nos fuera la vida en ello; en cada salida encontramos algún  nuevo aliciente, por lo que es previsible que sigamos haciéndola ... al menos de momento; dado que habíamos quedado con Juan "El Hierro" a las 9:00 horas en la rotonda acostumbrada de Pallejá, Sergi y un servidor hemos salido de Molins de Rei unos minutos antes, llegando puntualmente a nuestro lugar de encuentro, en donde al cabo de un instante se ha presentado nuestro amigo con ganas de pedalear; la premisa que nos hemos dado era muy clara: intentar llevar una elevada cadencia; y eso es lo que hemos conseguido, pese a que de vez en cuando, alguno de nosotros pegaba un estirón, reagrupándonos poco más tarde; no hemos tenido ninguna incidencia; el recorrido, como hemos dicho, nos lo conocemos de memoria, y por eso sabemos perfectamente en donde se encuentran las pocas dificultades de esta etapa, que las tiene; lo que no hemos hecho ha sido descuidar la cadencia en ningún momento; hemos ido cumpliendo con el protocolo oficial a rajatabla: la primera parada, como siempre, la hemos realizado en Sant Jaume Sesoliveres, en donde, como siempre, hemos aprovechado para comer y hidratarnos, y la segunda y última parada, como siempre, en Esparreguera, en donde, como siempre, nos hemos comido unos plátanos que hemos comprado en el supermercado de siempre; por no faltar no ha faltado ni el personaje de turno que viendo desde lejos a Juan "El Hierro", no ha querido dejar pasar la oportunidad de venir a saludarlo; como siempre; ya veis cómo la Historia se repite, pero a nosotros nos da igual, ya que en esta etapa encontramos todas las sensaciones que deseamos; no tenemos ya casi nada más que contar; hoy, incluso, para no perder la costumbre, hemos tomado en Esparreguera el itinerario clásico hasta Olesa de Montserrat, en lugar de tomar el desvío por la Colonia Sedó que nos enseñó Estarqui hace unas semanas; indicar finalmente que Juan "El Hierro" y un servidor nos paramos a tomar unas cervezas en el Bar Juventud de Pallejá, en tanto que Sergi, que llevaba un poco de prisa, se apresuró para llegar a casa lo antes posible; pues ya está ... otra pal saco; "oiga, oiga, pero si es la misma de siempre"; bueno, ¿y qué?. 









Algunas escenas de la salida

Datos técnicos:

Se trata de un recorrido muy bonito, que no ofrece ninguna dificultad, salvo cuando vayamos con la vista pegada en el pulsómetro, en el cadenciómetro o en el velocímetro; lo hemos iniciado en Molins de Rei, desde dónde nos hemos dirigido a Martorell por la carretera N-II, pasando previamente por Pallejá y Sant Andreu de la Barca; en Martorell nos desviaremos a la izquierda para tomar la bonita carretera local C-243 poniendo rumbo a Sant Sadurní d'Anoia, pasando por las localidades de Castellví de Rosanes y Gelida; un poco antes de llegar a Sant Sadurní nos desviaremos a la derecha para coger la carretera BV-2244 con dirección a Sant Pere de Riudebitlles, aunque en la primera rotonda que nos encontramos giraremos a la derecha para dirigirnos hacia Piera, primero por la carretera BV-2241 que se dirige a Masquefa, y que dejaremos al poco tiempo para tomar la que se dirige directamente a Piera, la BV-2242, y que ya no dejaremos hasta llegar a esta localidad, pasando antes por Sant Jaume Sesoliveres; en Piera nos desviaremos por la carretera B231 que se dirige a Esparreguera, y al llegar a esta localidad hemos empalmado con la C1414 que nos ha llevado a Olesa de Montserrat, regresando a Molins de Rei por el camino de costumbre vía Martorell, Sant ASndreu de la Barca y Pallejá por la carretera N-II, poniendo así fin a esta bonita etapa.


La orografía de la etapa, correspondiente
a una salida anterior

La etapa no reviste una especial dureza, aunque su I.B.P. indica ya un 66, con una altitud acumulada de casi 1.000 metros; lo más duro, aunque no en exceso, serían algunos tramos entre Piera y Esparreguera.


El itinerario de la etapa de hoy

El track en Wikiloc

Índice I.B.P. 66 (duro)

domingo, 20 de octubre de 2013

Salida del 20-10-2013: 2 demonios (El Montau y las antenas de Begues)

El Montau (658 m)

Trayecto 084
20-10-2013

"2 demonios"
(El Montau y las antenas de Begues por la cara B)

Duración: entre las 8:00 y las 12:30 horas
Climatología: nublado a primera hora; claros y calor al final; buen tiempo
Terreno: bien en líneas generales
Distancia: 61,45 km a 15 km/h de media


Grupo:

 
Los participantes en esta salida: 
Javier, Miguel (ón), Pedro y Salvador

Crónica:

La etapa de hoy ha sido la continuación de la que hicimos el pasado domingo día 13-10-2013 los mismos participantes, y que titulamos "4 demonios", con la sola excepción de que hoy Pedro ha sustituido a mi hermano Pepe, quien ha preferido volver nuevamente a sus acostumbradas etapas zaperas, aunque, vaya por delante, que todo vale; Javier, Miguel (ón) y un servidor teníamos una cita pendiente con 2 demonios, a los que el pasado día 13-10-2013 no pudimos hincarles el diente por falta de tiempo, cosa que hemos podido hacer a la primera oportunidad que se nos ha presentado; hoy era el día y no lo hemos desaprovechado ¿verdad?; pues eso; pero empecemos desde el principio; durante la semana anunciamos que en la salida de hoy intentaríamos zamparnos a los 2 demonios que nos quedaron en la anterior salida de BTT, que no eran otros que los más duros, en definitiva el Montau y las antenas de Begues por la cara B; esa ha sido la razón por la cual el que más y el que menos hoy ha buscado las excusas más insospechadas y variopintas para no venir; pero como solemos decir, no hay que preocuparse por nada ya que los que hemos estado nos hemos divertido por todos ... y un poco más; jajaja; de entrada, habíamos quedado, como siempre a las 8:00 horas en el Parque de las Palmeras; Pedro nos había anunciado que vendría y ha llegado puntualmente a la cita, pese a que no sabía muy bien que era eso de "los demonios", aunque iba a descubrirlo muy pronto; habida cuenta de que nuestro primer demonio era el Montau, se nos ha planteado el primer y único interrogante del día; ¿por donde íbamos a ir?; teníamos dos opciones: o bien por la Magina de Pallejá o bien por la carretera N-340; finalmente, a instancia de Miguel (ón) se ha impuesto la segunda de las opciones y hemos cogido la carretera N-340 para arriba, llegando por ella a Vallirana; lo que ha ocurrido después es que, casi sin darnos cuenta, se nos ha colado un demonio más con el que no contábamos: la Penya del Moro ubicada entre las localidades de Begues y Vallirana; esta ha sido la sorpresa que nos tenía guardada Miguel (ón); lo que intentaba era evitar las subidas acostumbradas de las calles de la urbanización El Mas de les Fonts, tal y como un servidor había previsto, y por eso hemos tenido que dar un largo rodeo por la zona de la Penya del Moro, en constante subida desde que dejamos el casco urbano de Vallirana; en total han sido unos 5 km de subida constante hasta la propia penya; menos mal que el terreno estaba bastante bien, aunque el desnivel de algunas de las rampas no hemos podido evitarlo; pero ha valido la pena ya que la zona, dura de por sí, es impresionante.





Aquí estamos en la zona de la Penya del Moro;
una zona preciosa donde las haya ... aunque dura

Mientras nos hemos movido por la zona de la Penya del Moro no hemos podido evitar que nos alcanzara la sombra amenazante del Puig Vicenç, que podíamos divisar a los lejos, en todo su esplendor; puede que el domingo próximo estrenando el cambio de hora vayamos a por él; pero la cuestión es que nos estábamos aproximando cada vez más a nuestro primer objetivo: el Montau; temíamos encontrarnos con la primera pista de acceso en muy malas condiciones; pero hemos tenido suerte, ya que no había rastro de barro; ¿que como es el ascenso al Montau?; no se puede explicar; hay que ir; como muestra vamos a reproducir un pequeño testimonio relatado por un servidor en la salida del 29-07-2012 que realicé con Miguelillo, a quien por cierto conocimos en esta zona de la Penya del Moro, y que titulamos "los 6 demonios del infierno":

"...Dicen los más viejos del lugar, que cuando los árabes invadieron EspaÑa, hubieron dos zonas que no pudieron conquistar; una ya sabíamos que fue Asturias con Don Pelayo a la cabeza, y la otra fue el Montau, y ello debido a que sus caballos no eran capaces de subir las tremendas rampas que circundan esta montaña, en cuya cima se refugiaron todos los de la comarca, sabiendo que allí "jamás los trincarían" ...

Pues sí, amigos; eso es el Montau; no exageramos ni un ápice; cuando has subido una impresionante rampa, casi todas ellas con desniveles que superan el 20%, y te piensas que ya se ha acabado, te encuentras con otra rampa aún peor, y cuando has acabado con ésta te encuentras con otra, y con otra, y con otra, ... si, si, eso es el Montau; hoy además había una densa niebla que lo hacía aún más temible; como siempre, lo hemos subido como hemos podido, cada uno al ritmo que más le ha interesado; menos mal que por lo menos hoy no hacía calor; cuando hemos llegado, algunos de nosotros ha pensado casi de forma refleja que ya teníamos suficiente y que nos fuéramos ya para casa, olvidándonos del demonio que nos quedaba; casi nos hemos dejado convencer; parece ser que en la cima del Montau han colocado el teléfono de la Guardia Civil por si alguno tiene la tentación de llamar para que vengan a recogerlo en helicóptero; pero nosotros no; nosotros hoy teníamos el deber de terminar la etapa que empezamos el domingo pasado; lo que no hemos querido pasar por alto son las fotos, ya que al fin y al cabo son el único testimonio que va a quedar reflejo de que un buen día estuvimos allí ... y pudimos regresar para contarlo.








Aquí se nos ve superando la última rampa antes de llegar
al Montau; y una vez arriba, al lado de la famosa cruz 

Habíamos superado ya nuestro primer demonio; pero aún nos quedaba el segundo: las antenas de Begues por la cara B; yo sabía muy bien lo que nos quedaba hasta llegar a éllas, aunque para no desmoralizar mucho al personal les he debido decir que todo lo que nos quedaba hasta llegar hasta la subida de las antenas era bajada; jajaja; puede que incluso me hayan creído cuando nos hemos dejado caer por la impresionante pista de bajada que finaliza en la gravera, una vez llegamos a la carretera de Begues; a más de uno se le han puesto los güitos de corbata; ¡¡¡vaya tela!!!; yo ya lo conocía, pero el susto que se nos ha quedado impreso en la cara nos ha durado un montón de tiempo ... justo hasta llegar a la pista de ascenso a las antenas, en donde se nos ha quitado rápidamente la cara de susto que traíamos, aunque inmediatamente se nos ha puesto otra aún más fea; ahora lo contamos; siguiendo con la pista de bajada del Montau, tan solo diremos que los frenos en muchos tramos no eran capaces de parar las bicis, por lo que no hemos tenido más remedio que bajar derrapando; una vez abajo, cuando hemos mirado para atrás y nos hemos percatado del tremendo desnivel que hemos bajado, casi no nos lo creíamos; las pastillas, al rojo vivo, olían a quemado que daba gusto; más de uno estamos pensando ya en reponerlas; y a esto hemos comenzado ya nuestra aproximación a las antenas; el trayecto que nos quedaba era bastante largo, en pleno Parque del Garraf; menos mal que casi todo eran llanos, o más bien falsos llanos; aún hemos tenido tiempo de oír algunos consejos en el sentido de que nos dejáramos de tonterías y nos volviéramos para casa por el camino más corto, dejando las antenas de Begues para una mejor ocasión; pero de eso, nada; cuando por fin hemos llegado al pie de la pista por la que se accede, no hemos querido dejar la oportunidad de hacernos unas fotos para por si acaso eran las últimas; jajaja; dos bíkers que bajaban de las propias antenas han acabado de "animarnos"; ¡¡¡joder!!!.



Al pie de la pista de ascenso a las 
antenas de Begues por la cara B

¿Que con qué podemos comparar el acceso a las antenas de Begues por la cara B?; vamos a ver si encuentro algo; ¿has oído hablar alguna vez del K2?; pues eso; ve haciéndote una somera idea; puede que la única diferencia es que en nuestro acceso por la vertiente de la cara B no haya hielo ni nieve como en el K2, pero por lo demás, podría pasar perfectamente por una de las cumbres del Himalaya; "joder, que exagerado eres, tío, jajaja"; aquí ya no vale solo la potencia, sino saber escoger en todo momento la trayectoria a seguir; al más mínimo error, no tienes más remedio que poner los pies en el suelo; eso ha sido lo que le ha pasado a un servidor, que iba el primero abriendo camino; en un momento dado me he despistado perdiendo la trayectoria buena, por lo que he puesto pie en tierra, aunque enseguida he podido seguir hasta el final sin ninguna incidencia más; después de subir lo inimaginable por un complicado, infernal y pedregoso terreno, cuando ya se divisan las antenas y una pista que a simple vista parece de asfalto, aún nos llevaremos la desagradable sorpresa al comprobar de que en realidad se trata de un trozo de pista con diez dedos de ancho de gravilla y un desnivel del 20%, lo que hará que debamos concentrarnos como nunca para no quedarnos allí; la recompensa, no obstante, no tardará en llegar; desde luego habrá valido la pena.








Aquí se nos ve en las antena de Begues, tras subir por la vertiente
de la cara B, en donde a Javier le ha entrado un especie de locura   

Las sensaciones que uno alcanza cuando llega a las antenas accediendo por la vertiente de la cara B son muy personales; comentan que no hace mucho tiempo un bíker, después de subir, ya no quiso bajar nunca más y se convirtió en ermitaño viviendo desde entonces en una cueva que hay cerca de allí; aún se le puede ver algunas veces; a Javier, tras llegar a las antenas, le ha entrado una especie de locura gratificante o algo parecido, tal y como fielmente refleja su rostro; ha cogido la bici con ambas manos manteniéndola a pulso en el aire, y el caso es que casi no hemos podido convencerlo de que la soltara; en un primer momento hemos pensado que igual se le había quedado pegada a las manos impregnadas con una especie de grasa o algo parecido; pero no; nos hemos percatado de que había entrado en trance al verse en las antenas; el muy jodido estaba dispuesto a hacer todo lo que nos quedaba hasta llegar a Molins de Rei corriendo con la bici a pulso; menos mal que al final lo hemos podido convencer; estas son las cosas inexplicables que produce alcanzar las antenas por la vertiente de la cara B, en cuyo recorrido, sin proponérnoslo, someteremos a nuestro cuerpo a unas emociones desconocidas hasta entonces, lo que de ordinario puede producir alucinaciones una vez arriba; lo de Javier no ha sido una alucinación propiamente dicha, sino la satisfacción gratificante que le ha producido llegar a las antenas "vivito y coleando" y con cada hueso en su sitio; en fin, sigamos con lo nuestro, aunque en verdad casi no queda ya mucho más que contar; lo que nos quedaba ya era un terreno favorable; tras bajar por el acceso a las antenas por la cara A, su acceso más cómodo al tratarse de una pista encementada con un ligero desnivel, hemos llegado a la carretera de Begues, por la cual hemos continuado para desviarnos al cabo de un par de kilómetros con dirección al cruce de Can Bori, si bien un poco antes un servidor, no sé exactamente el porqué, me he visto en un momento dado en el aire y a una altura considerable; Miguel (ón), que venía detrás, no daba crédito a lo que habían visto sus ojos; menos mal que he podido aterrizar sin más; el acceso a Can Bori lo hemos efectuado por la pista pista ancha de costumbre, en una trepidante bajada; también en este caso hemos estado a punto de llevarnos por medio a un bíker que subía, y al cual Miguel (ón) es posible que hasta lo haya rozado; podéis imaginaros como se lo ha tomado; se ha acordado de todos nuestros antepasados, incluyendo mujeres e hijos; seguro que tardará en olvidarnos; finalmente hemos llegado a Molins de Rei por el camino del río, si bien Pedro se ha quedado un poco antes para regresar a Sant Feliu; Javier se ha dirigido directamente a casa; en cambio Miguel (ón) y un servidor no hemos querido dejar escapar la oportunidad de tomarnos una merecida cerveza en "nuestra" granja; verdaderamente hacía mucho tiempo que no nos sabía tan bien, y es que hoy, más que nunca, nos la hemos merecido; ¡¡¡enhorabuena!!!.


Miguelón en "nuestra" granja, con la cara de
satisfacción al saber que había hecho los deberes  

Datos técnicos:

Vamos a ver por donde empezamos; se trata de una preciosa y durísima etapa que, como casi siempre, hemos comenzado en el Parque de las Palmeras, para tomar directamente la carretera N-340 con dirección a Vallirana; allí nos hemos desviado a la izquierda al llegar a la rotonda de la gasolinera que encontramos al final de esta localidad, para dirigirnos hacia la urbanización el Mas de les Fonts, enlazando seguidamente con la pista que conduce a la Penya del Moro, vía Can Bogunya, y dando un bonito rodeo por la zona de costumbre hasta llegar al depósito del agua por la parte superior; después nos dirigiremos ya hacia el Montau por la zona de la Creu d'Ardenya, pasando también por la subestanción eléctrica de OIesa de Bonesvall; desde el Montau nos dirigiremos hacia las antenas de Begues -el Pla de la Bassa Llacuna- por lo que conocemos como la vertiente de la cara B, tomando a continuación la pista encementada de bajada que nos dejará en la carretera de Begues, por la cual continuaremos durante unos kilómetros con dirección a Gavá, si bien nos desviaremos mucho antes a la izquierda para dirigirnos al cruce de Can Bori por la pista principal, y desde Can Bori nos dirigiremos a la carretera de Sant Climent, poniendo rumbo por ella a Viladecans, si bien llegando a esta localidad nos desviaremos a la izquierda para tomar la pista que conduce a la ermita de San Ramón por su vertiente trasera, si bien nosotros continuaremos al frente y llegaremos a Sant Boi de Llobregat, desde donde proseguiremos ya hacia Molins de Rei por el camino del río de toda la vida.


La orografía de la etapa; la velocidad media
calculada tiene en cuenta las paradas realizadas

La etapa no tiene desperdicio; hay zonas muy duras desde el comienzo, aunque lo más complicado serían los accesos a la Penya del Moro, el Montau y las antenas de Begues por la cara B, aunque sin descuidarnos de otras muchas zonas de mucha dureza.


El itinerario de la etapa de hoy

El track en Wikiloc

Índice I.B.P. 103 (muy duro)