Antes de nada, vamos a darle la bienvenida a un nuevo bíker, esperando que a partir de ahora se convierta en un asiduo en nuestras salidas; se trata de Enrique, un auténtico
bambero que viene apadrinado por nuestro muy querido David, y al cual no le faltan cualidades; parece ser que la de hoy era su tercera salida en bici, lo que representa un mérito impresionante; dicho lo dicho, vayamos ya a ver como se ha desarrollado la etapa; habíamos quedado a las 8:00 en el Parque de las Palmeras, y allí que nos hemos presentado puntualmente Javier, Jorge, Miguel (ón), Sergi y un servidor; a punto de salir, aunque sin saber a dónde íbamos a ir, hemos divisado a lo lejos la silueta de David, perfectamente acompañado por dos
bamberos: Ángel Jiménez, de sobras conocido por todos nosotros, y Enrique, al que al menos un servidor no conocía; tras los saludos y presentaciones de rigor, hemos decidido acompañarles hasta el lugar en el que habían quedado con Pepe y Manel, para luego decidir sobre la marcha lo que íbamos a hacer; finalmente, tras producirse el encuentro, hemos salido los 10 juntos, aunque pensando que posiblemente el grupo de dividiría muy pronto, y posiblemente así hubiera sido si no llegan a producirse algunas incidencias y celebraciones que nos han hecho perder mucho tiempo; la primera se ha producido sin que ni siquiera hubiéramos abandonado el casco urbano, y más concretamente en el barrio de la Granja, en dónde la bici de Javier se quedaba frenada al tocar el disco con las pastillas; finalmente ha debido ser Manel quien, después de bastante tiempo y la colaboración de algunos, arreglara la cuestión; ahí dejamos las fotos para el recuerdo:



Aquí estamos en el barrio de La Granja intentando arreglar la bici de Javier
Pero la cosa no iba a terminar aquí; no habíamos salido aún de Molins de Rei cuando nos hemos tenido que detener nuevamente; prácticamente ni siquiera habíamos salido del barrio de La Granja; en esta ocasión lo que ocurría era que estaba a punto de comenzar una cursa de
running que partía precisamente del citado barrio y que transcurría por buena parte del itinerario que nosotros teníamos previsto hacer a través de la Rierada; se trataba de una marcha muy multitudinaria y lógicamente nos hemos tenido que parar y buscar un itinerario alternativo, ya que estaban a punto de dar la salida; también en este caso hemos perdido algo de tiempo, dando finalmente un rodeo antes de llegar a la pista principal de la Rierada.
La marcha de running, a punto de dar la salida
Como hemos dicho, finalmente hemos encontrado un camino alternativo, aunque sabíamos que nuestro itinerario coincidía en parte con el de la marcha pedestre; sabíamos que teníamos que acelerar el paso para no entorpecer a los participantes en la marcha, y eso es lo que hemos hecho ... justo hasta empalmar con la pista principal de la Rierada, en donde David ha roto la cadena de su bici; hemos tenido que buscar un hueco en el camino, en donde no hemos tenido más remedio que parar otra vez, aprovechando para ver el paso de todos los participantes en la marcha, desde el primero al último; cómo no queríamos perder más tiempo, todos nos hemos puesto a colaborar para intentar arreglar la cadena de la bici, lo cual nos ha llevado mucho más tiempo del estrictamente necesario; puede que incluso aún estuviéramos allí si no llega a ser porque en un momento dado Manel ha cogido el toro por los cuernos y ha solucionado la papeleta cortando un buen trozo de la cadena hasta dar con un eslabón con "cara y ojos" que permitiera el empalme; menos mal.





Otro alto en el camino; como se ve, nos lo hemos tomado con humor
A todo esto eran ya casi las 10 de la mañana cuando hemos reanudado la marcha; ¿y a dónde ir ya?; nadie lo sabía; incluso se había oído que lo mejor era irnos a almorzar directamente; sea como fuere, lo cierto es que hemos empezado a movernos como pollos sin cabeza, es decir, totalmente desorientados y sin saber muy bien donde ir, sabiendo que a las primeras de cambio, en cuanto tuviéramos el más mínimo desliz, los Zapoo's, perfectamente secundados por los
bamberos, se volverían para casa; por este motivo nos hemos sacado de la manga un bonito itinerario que gustara a todo el mundo, y parece ser que finalmente lo hemos conseguido; lo primero que hemos hecho ha sido dirigirnos hacia Les Escletxes de El Papiol tomando en esta ocasión la rampa larga que encontramos detrás de Can Rabella, para tomar a continuación el sendero trialero que finaliza ya muy cerca de El Papiol, en donde hemos callejeado brevemente antes de llegar a la bóvila, ya en Les Escletxes; la gente no se quejaba más que lo estrictamente necesario; luego nos hemos dirigido hacia la zona del Puig Madrona, si bien hemos tomado el sendero acostumbrado en la zona de Can Pagés del Mas, que todos, sin excepción alguna, hemos disfrutado; teníamos que seguir hacia el Puig Madrona, y como sabíamos que el terreno ya no era tan favorable, un servidor ha convencido a Jorge para que se pusiera en cabeza como el "cap de colla" y nos fuera marcando un ritmo cansino que fuera soportable; de esta forma hemos podido subir por el duro sendero próximo a Can Calopeta que nos ha dejado nuevamente en la pista principal trasera del Puig Madrona; curiosamente, y pese a la dureza del itinerario, nadie se ha quejado gracias a la impagable tarea que estaba llevando a cabo Jorge.


En la pista trasera de acceso al Puig Madrona, tras superar el sendero de Can Calopeta
Ya teníamos casi todo el trabajo hecho, y el grupo no solo seguía compacto, sino con buen humor, por lo que hemos aprovechado para seguir aproximándonos a la pista final de acceso al Puig Madrona; ahora lo que nos tocaba era subir hasta ese punto por un duro acceso que pudiera ser que desanimara a más de uno; pero esto no ha sucedido, ya que hemos vuelto a emplear la táctica de dejar que Jorge nos marcara el ritmo, y a fe que lo ha hecho a la perfección, ya que casi nadie se ha dado cuenta de que, como el que no quiere la cosa, hemos ido superando desniveles cercanos al 20%.
La pista de acceso al Puig Madrona; las fotos, como siempre, no reflejan la dureza del terreno
Todo estaba saliendo a pedir de boca; estábamos logrando que por fin los Zapoo's, secundados con mucho acierto por los
bamberos, participaran en una salida con cara y ojos; y el caso es que lo mejor empezaba ahora, ya que lo que nos tocaba a continuación era la trialera de la ermita de La Salud y los senderos nuevos de la zona de la "casa palomera", es decir, un terreno que seguro iba a ser del agrado de todos y en el que todos íbamos a disfrutar; antes de eso, hemos tenido que subir brevemente el primer tramo de la trialera de la ermita de La Salud, utilizando nuevamente la táctica de Jorge, quien nos ha guiado a todos con gran maestría y un equilibrio encima de la bici nunca visto; después de esto, tras alguna salida de cadena que otra, hemos bajado por esta bonita trialera hasta llegar a la ermita, en dónde no hemos querido dejar pasar la oportunidad de hacernos una bonita foto; ahí va.
En la ermita de la Salud, de El Papiol
Pero la cosa no terminaba aquí; aún nos quedaba la zona de la "casa palomera", en donde recientemente hemos descubierto un bonito sendero trialero en un paraje excepcional; la gente lo ha agradecido; ello nos ha permitido llegar a Valldoreix (Sant Cugat), en donde al cabo de poco se nos iba a presentar otro dilema; antes de eso, como íbamos diciendo, la gente ha podido disfrutar de otro bonito sendero en esta zona de la "casa palomera" que ni los Zapoo's, ni por supuesto los
bamberos, conocían, aunque seguro que a partir de ahora lo van a incluir en su pobre repertorio de salidas, que prácticamente se limita a la
media zapera y poco más.
Aquí estamos cerca de Valldoreix, tras superar el sendero de la "casa palomera"
Como hemos dicho, en Valldoreix se nos presentaba un dilema: ¿que hacer a partir de ahora?; la salida que estábamos haciendo era muy parecida a la que hicimos el domingo pasado, la cual incluía dirigirnos al Pi d'en Xandri, aunque, eso sí, a través de otro impresionante sendero trialero; esa ha sido la idea que hemos lanzado al ruedo, aunque en esta ocasión algunos no han picado ya que, el que más y el que menos, sabía que el regreso desde el Pi d'en Xandri iba a ser largo y duro; no hemos querido forzar más la situación y hemos regresado ya a Molins de Rei, tomando en este caso el camino más corto, aunque eso no nos ha privado de tomar otro inédito sendero para muchos en la zona de Valldoreix, que nos ha dejado en la carretera de la Floresta, enlazando seguidamente con la zona de la Casa Blava y la pista de gravilla, en donde Javier, Sergi, David y un servidor hemos bajado hasta el puente de la Siberia por la bonita trialera de la zona prohibida; los demás han dado un rodeo por la pista de gravilla; nos hemos vuelto a encontrar a medio camino de la subida de la Siberia, llegando a la carretera de Vallvidrera.







En la carretera de Vallvidrera, tras subir la Siberia
La etapa prácticamente ya había terminado; ahora lo que nos tocaba era bajar hasta Molins de Rei por la propia carretera, sin más incidencias, y felicitándonos por haber podido realizar esta bonita etapa todos juntos, como no hace tanto tiempo de ello; aún hemos tenido tiempo de tomarnos unas cervezas antes de despedirnos; esto hay que repetirlo ... más pronto que tarde.
En la Granja, tomándonos unas cervezas, con caras de satisfacción
Datos técnicos:
Se trata de una etapa muy suave, tal y como indica su I.B.P. de 55 sobre una distancia de 27,78 km y un ascenso acumulado de solo 647 m; lo más duro sería la subida de la Siberia; poca cosa más podemos decir.