EnBicicleta

sábado, 25 de octubre de 2014

Salida del 25-10-2014: Las terras del vi y el cava-5 (Altos de Font-Rubí, La Llacuna y el Ordal)

Los participantes en la salida
en Pallejá, a punto de salir

Trayecto 138
25-10-2014

Las terras del vi y el cava-5
(los Altos de Font-Rubí, La Llacuna y el Ordal)


Duración: desde las 8:30 a las 15:00 horas
Tiempo de pedaleo: 5:54:05 
Climatología: soleado; muy buena temperatura 
Terreno: asfalto; en perfectas condiciones
Distancia: 144,48 km a una media de 24,6 km/h
Altitud acumulada: 1.942,49 m

Grupo:



Los participantes en la salida, por orden alfabético:
José, Juan "El Hierro", Juan Rodríguez,
Kisco, Manolo y Salvador

Crónica:

Esperábamos mucho de esta salida, y finalmente, aunque no haya salido tal y como había sido programada, no ha defraudado a nadie; debo insistir en que, sobre el papel, no era una salida dura; ni mucho menos; y esa fue la idea que lancé al "guasa" durante la semana cuando la anunciamos; de hecho nuestro amigo Paco (Kisco), recién salido de una lesión que le ha impedido tocar la bici durante las últimas semanas, lo creyó a "pie juntillas" y por eso nos confirmó que vendría con nosotros en la que era su primera salida tras su larga convalecencia; esta vez las ganas han podido más que la cabeza ya que Kisco ha pagado el largo período de inactividad y en algunos momentos lo ha pasado mal; lo sentimos de corazón, Kisco, pero como no hay mal que por bien no venga, eso nos va a permitir repetir esta bonita salida en cuanto hayas rodado un poco más y hayas recuperado la forma; eso será muy pronto, amigo, ya lo verás; vayamos entonces ya al lío; como viene siendo habitual, habíamos quedado en la primera rotonda de Pallejá a las 8:30 horas, en donde nos hemos presentado los seis "carreteros" que finalmente hemos iniciado y finalizado la salida; estaba previsto que durante unos kilómetros nos acompañara un séptimo "carretero", ni más ni menos que Estarqui, aunque finalmente algo ha salido mal y no ha podido ser; ¿has oído, Hierro"; pues eso; es posible que saliéramos un poco antes de la hora desde Pallejá, o es posible que el ritmo que hemos impuesto haya sido mucho más veloz que en otras ocasiones, ya que nos hemos presentado en la entrada de Martorell a las 8:50 horas, cuando normalmente este trayecto, Pallejá-Martorell, nos lleva poco menos de 30 minutos, llegando por tanto a Martorell a las 9:00 horas; allí habíamos quedado con Estarqui, quien como hemos dicho nos iba a acompañar tan solo durante unos kilómetros ya que había trabajado la noche anterior; yo estoy seguro de que hubiera aguantado la salida en toda su integridad; sea como fuere, como no teníamos la certeza absoluta de que eso iba a ser así, cuando hemos llegado a Martorell y no lo hemos visto allí, hemos continuado nuestro itinerario; de nada ha servido que algunos de nosotros aconsejáramos esperar durante unos minutos a Estarqui, ya que finalmente se han impuesto los cojones, digo los galones de El Hierro, y hemos continuado la marcha con dirección a Sant Sadurní d'Anoia, bajo un ritmo trepidante; durante estos primeros momentos nada hacía sospechar que el bueno de Kisco pudiera venirse abajo dada su larga inactividad, ya que no solo ha seguido sin grandes agobios el fuerte ritmo que hemos llevado, sino que él mismo lo ha marcado en alguna ocasión; estábamos disfrutando como auténticos posesos, ayudados sin duda por la bonita mañana de la que íbamos gozando; poco antes de llegar a Gelida he recibido la llamado de Estarqui, quien había ido a nuestro encuentro en sentido contrario, dirección a Pallejá, al no encontrarnos en la entrada de Martorell; de haber estado más cerca, seguro que se habría reincorporado al grupo; pero no ha podido ser; en fin, otro día será; los demás hemos continuado, ahora ya en busca de nuestro primer destino, el Alto de Font Rubí, al que nos hemos dirigido tras pasar por Sant Sadurní d'Anoia y desviarnos por la bonita carretera que se dirige al Pla del Penedés por Torrelavid; poco antes Kisco ya había empezado a dar muestras de fatiga, y por eso nos hemos desperdigado; yo me he quedado con Kisco en la retaguardia, en tanto que los demás se han adelantado;la distancia que nos sacaban cada vez era mayor, ya que Kisco cada vez se encontraba peor; poco antes de alcanzar el Alto de Font Rubí incluso nos hemos tenido que parar a descansar unos minutos, aprovechando para comer y beber algo; cuando hemos proseguido parecía que Kisco se había recuperado, pero no; enseguida le ha vuelto la fatiga; ya sabemos que la carretera no engaña; hemos llegado como hemos podido a nuestro destino, en donde los demás ya esperaban hacía rato; nuevamente hemos vuelto a parar, reanudando la marcha enseguida.


   Arriba; Juan, Bione y José camino de Font Rubí;
debajo, El Hierro con Juan en al alto

El terreno que nos esperaba ahora era muy favorable, con una bonita bajada de unos kilómetros, aunque sabíamos que enseguida acabaría y que muy pronto nos tocaría comenzar el bonito ascenso a La Llacuna, tan pronto como hemos llegado al cruce de la carretera que viene de San Martí Sarroca; la subida, de unos 8 km, además de transcurrir por un paisaje de ensueño, era muy tendida, con rampas que rara vez pasaban del 6%; nuevamente se han adelantado El Hierro, José, Juan y Bione; yo he preferido quedarme con Kisco, que otra vez ha sufrido lo suyo, ahora además debido a la calor que hacía; seguramente el puerto se le ha hecho eterno; en algún momento seguro que se ha acordado de las veces en que ha subido por aquí con su flamante Suzuki 600; con la bici cuesta un poco más ¿verdad?; jeje; de nada ha servido que yo intentara distraerlo durante el trayecto, ya que la procesión la llevaba por dentro; en mi caso, a pesar de que en junio de 2013 había pasado por aquí con Estarqui, no recordaba muy bien este puerto, seguramente debido a que cuando uno va con Estarqui no le da tiempo a nada; hoy lo he redescubierto, y desde luego es uno de los puertos más bonitos que hay, al menos por aquí; cuando hemos llegado al cruce que forman la carretera que va a La Llacuna con la que se dirige a Pontons, que es el lugar en donde prácticamente finaliza el puerto, hemos vuelto a parar, sabiendo que lo que nos quedaba, al menos durante bastantes kilómetros, era ya muy llevadero.


El cruce de la Llacuna, en donde
finaliza el puerto

Ahora ya nos hemos dirigido hacia la urbanización Pontonets, a través de una carretera en muy mal estado, aunque casi siempre en bajada, durante unos 6 km; nuestra intención era parar a almorzar en Els Ranxos de Bonany, en donde El Hierro parece ser que conocía un restaurante en donde sirven jabalí; con esa intención hemos ido bajando por esta carretera, con tiempo de sobras para recuperar las fuerzas; al cabo de poco hemos llegado a la carretera de viene de Pontons, por la que hemos proseguido con dirección ya a Els Ranxos de Bonany, entrando poco después en la provincia de Tarragona; antes nos hemos vuelto a parar para reagruparnos,

En el cruce de la carretera que viene de Pontons, 
poco antes de entrar en la provincia de Tarragona

Desde aquí hemos puesto ya un fuerte ritmo, esta vez marcado por un servidor; en el fondo lo que pretendía era no perder demasiado tiempo y llegar enseguida Els Ranxos de Bonany para degustar ese jabalí que nos había dicho El Hierro; pero eso no ha sido posible; la hora se nos echaba encima, y Kisco, como era lógico después de tanta inactividad, no lograba recuperarse; hemos continuado hasta llegar a la localidad de El Pla de Manlleu, en donde nos hemos quedado a comernos un bocata El Hierro, Kisco y un servidor; los demás, ya con algo de prisa, han continuado, cosa que hemos hecho nosotros tras el almuerzo, bajando el precioso puerto de Las Ventosas (La Atalaya) y llegando a Sant Jaume dels Domenys; desde allí nos hemos dirigido a Vilafranca del Penedés por la carretera de La Munia; Kisco había decidido ya coger el tren en el mismo Vilafranca del Penedés, poniendo ya fin a su sufrimiento; El Hierro y yo hemos impuesto un fortísimo ritmo, en solitario, con lo cual hemos llegado pronto a Vilafranca; allí un servidor, debido a la hora, me he despedido ya de El Hierro cuando aún no había llegado Kisco, y me he dirigido hacia la nacional, poniendo rumbo hacia el puerto del Ordal, ahora ya a toda máquina, lo cual me ha permitido llegar a casa a una hora decente, poco más tarde de las tres, con lo cual he puesto fin a esta etapa; me consta que Bione, Juan Rodríguez y José Martín poco antes habían hecho el mismo recorrido que yo; El Hierro había regresado a Viladecans por el puerto de Begues, por el que se ha desplazado al llegar a Avinyo Nou, en tanto que Kisco, como había previsto, seguro que finalmente cogió el tren en Vilafranca del Penedés; todo ello nos llevará a organizar esta misma salida, más pronto que tarde, y terminarla todos juntos por donde estaba prevista inicialmente, es decir, por el Pantano de Foix y las Costas de Garraf; vale la pena, seguro.

Datos técnicos:

Impresionante, bonita y dura salida; en mi caso la he comenzado en Molins de Rei, desde donde nos hemos dirigido a Martorell por la carretera N-II, pasando previamente por Pallejá y Sant Andreu de la Barca; desde Martorell hemos ido hacia Sant Sadurní d'Anoia por la bonita carretera C243, pasando previamente por Gelida; en Sant Sadurní d'Anoia  hemos puesto rumbo por esta misma carretera hasta desviarnos a la derecha por la carretera local BV-2154 que se dirige a El Pla del Penedés por Torrelavid, dirigiéndonos más tarde hacia Guardiola de Font Rubí por la carretera BP-2126, comenzando poco después el ascenso hacia el Alto de Font Rubí, para continuar sin dejar esta misma carretera hacia el Alto de Llacuna, que hemos comenzado a subir cuando hemos llegado al cruce que forma la carretera que viene de Pontons, la BP-2121; hemos continuado por aquí hasta llegar al Collet de la Serra, en el cruce de la carretera que conduce a La Llacuna, aunque nosotros en esta ocasión nos hemos dirigido por una carretera de servicios hacia la BV-2122 que se dirige a Pontons, si bien al llegar a la misma nos desviaremos a la derecha, en sentido contrario, para adentrarnos en la provincia de Tarragona, con dirección al cruce de Els Ranxos de Bonany, pasando por Valldossera; en este cruce pondremos rumbo hacia El Pla de Manlleu, continuando con dirección a Sant Jaume dels Domenys, a donde llegaremos tras bajar el espectacular Puerto de Las Ventosdas (La Atalaya): desde Sant Jaume dels Domenys nos dirigiremos por la carretera de La Munia hacia Vilafranca del Penedés, en donde tomaremos la carretera N-340, por la cual nos dirigiremos ya a Molins de Rei, tras superar el Puerto de El Ordal.

La orografía de la etapa

La etapa no es dura en general, dependiendo, como siempre, del ritmo que imprimamos; lo más complicado, como es lógico, será superar los Altos de Font Rubí, La Llacuna y El Ordal, aunque en realidad son puertos que ne revisten ninguna dificultad.


El itinerario de la salida
Índice I.B.P. 144 (dureza extrema)

sábado, 18 de octubre de 2014

Salida del día 18-10-2014: el Castell de Claramunt y el Coll del Bruc

Aquí estamos El Hierro y un servidor 
en el Castillo de Claramunt

Trayecto 137
18-10-2014

El Castell de Claramunt y el Coll del Bruc
(por Sant Sadurní d'Anoia y regreso por Olesa de Montserrat)


Duración: desde las 8:30 a las 15:00 horas
Tiempo de pedaleo: 5:19:11 
Climatología: soleado; buena temperatura 
Terreno: asfalto y cemento; en buenas condiciones
Distancia: 125,68 km a una media de 23,6 km/h
Altitud acumulada: 1.842,40 m

Grupo:

Juan "El Hierro" y Salvador

Crónica:

A Juan "El Hierro" y a un servidor nos gusta pasarlo bien "per davant i per darrera", y por eso la etapa que teníamos prevista para hoy no era otra que la que realizamos el sábado pasado al Castell de Claramunt vía Piera, aunque realizándola por detrás, es decir, por San Sadurní d'Anoia; desde luego lo mismo nos da, ya que nos amoldamos a lo que haya; no tenemos manías; y hoy lo hemos demostrado con creces; nos habría encantado que nos hubiera acompañado, además de mucha más gente, el bueno de Breo, ya que además de participar en la salida del pasado sábado, descubrimos un bonito puerto al que le pusimos su nombre; hoy lo hemos vuelto a subir, aunque por detrás, y desde luego no es lo mismo; la etapa en general nos ha costado mucho más, como luego veremos; bien, pues dicho lo dicho, vayamos ya al lío; al igual que el sábado pasado, habíamos quedado a las 8:30 horas en la primera rotonda de Pallejá, aunque esta vez tan solo El Hierro y un servidor, que como siempre nos hemos hecho la foto inicial que marcaba el inicio de la etapa; ahí va.

En la rotonda de Pallejá, poco
antes de iniciar la salida

En esta ocasión nuestro primer destino era llegar a Sant Sadurní d'Anoia a través de la preciosa carretera de Gelida, y por eso pensábamos que esta primera parte de nuestro recorrido sería más asequible que yendo por Piera, pero la verdad es que no ha sido así; ha sido mucho más duro, debido a que hasta llegar a Gelida, a unos 21 km desde la salida, la carretera no hace otra cosa que subir y subir, con algunos repechos con cara y ojos; nos habíamos propuesto ir a un ritmo muy suave, pero al final, sin que nadie sepa por qué, lo hemos ido incrementando sin remedio; antes de coger esta bonita carretera, nos hemos parado durante unos minutos en Martorell esperando a Estarqui, ya que tenía previsto acompañarnos durante los primeros kilómetros debido a que hoy debía estar pronto en casa; al final no se ha presentado, por lo que hemos reanudado la marcha; también en esta ocasión hemos gozado de una mañana espléndida, con una ligera brisa de aire fresco; cuando hemos llegado a Gelida nos hemos parado a saludar a unos conocidos de El Hierro; os acordáis de aquello que decía alguien refiriéndose al Papa: "¿oye, quien es aquel de la túnica blanca que está al lado de El Hierro?"; bueno, pues eso; ya sabéis que al Hierro lo conocen en todas partes; al cabo de unos minutos hemos reanudado la marcha, a un ritmo ya mucho más intenso, lo que nos ha permitido llegar a Sant Sadurní d'Anoia en un santiamén, poniendo rumbo a nuestro siguiente destino, en esta ocasión el pueblecito de Sant Jaume Sesoliveres, en donde debíamos tomar la bonita carretera que descubrimos en nuestra anterior salida gracias a Breo, aunque en esta ocasión en sentido inverso; también a este punto hemos llegado muy pronto, y eso que temíamos el fuerte viento que normalmente sopla por estas largas rectas; hoy en cambio no ha sido así; debo confesar que un servidor estaba equivocado, ya que pensaba que esta carretera local, desde Sant Jaume Sesoliveres hasta llegar a la aldea de Canaletes, de poco más de 5 km, a pesar de tener una clara tendencia ascendente, no sería gran cosa; El Hierro me había advertido de que no era así, y finalmente he tenido que darle la razón, ya que nos hemos enfrentado a algunas rampas de grandes desniveles que nos han puesto firmes; antes de iniciar el tránsito por esta bonita carretera, hemos realizado nuestra primera parada técnica en Sant Jaume Sesoliveres, aprovechando para comer y beber algo; nos hubiera gustado estar más tiempo, pero como nos comían las moscas, enseguida hemos reanudado la marcha.


Aquí estamos en Sant Jaume Sesoliveres, poco antes 
de tomar la bonita carretera de Canaletes

Había otro tramo que temíamos aún más, al menos un servidor, que no era otro que el que va desde Canaletes hasta Sant Pere Sacarrera, en este caso de escasamente unos 4 km, ahora por una buena carretera que no ha hecho más que subir sin desmayo; nos acordábamos de que en la salida del sábado pasado disfrutamos como locos de la bajada, así que ahora nos tocaba subir y ... sufrir; y la verdad es que hemos sufrido lo nuestro, sobre todo debido a que no queríamos bajar el ritmo; finalmente hemos llegado al cruce múltiple que forman las bonitas carreteras que se dirigen a La Llacuna, a San Quintín de Mediona y a Capellades; nosotros hemos tomado esta última; la tendencia seguía siendo ascendente, aunque ahora era una ascensión bastante llevadera; en este cruce hemos decidido que comienza la subida al Puerto de Breoman, aunque por esta vertiente, además de ser muy bonita, es muy suave; lo hemos superado sin rechistar, siempre a un fuerte ritmo, llegando a las inmediaciones de Capellades, desde donde hemos iniciado ya el que creíamos que iba ser nuevamente nuestro principal destino: el Castell de Claramun en la Pobla de Claramunt, a dónde nos hemos dirigido directamente, sin hacer escala esta vez en la Torre de Claramunt como nos ocurrió por error en la vuelta de nuestra anterior salida; en el cruce que se dirige a esta población nos hemos vuelto a parar para hacernos unas fotos, teniendo ya el castillo a la vista.



Aquí se nos ve cerca ya de La Pobla de Claramunt, 
en donde esta situado al Castillo de Claramunt

Hemos llegado rápidamente a La Pobla de Claramunt y, tal y como teníamos previsto, hemos iniciado el ascenso al castillo, superando unas durísimas rampas de cemento y unos desniveles imposibles durante aproximadamente 1,5 km antes de coronar; además de eso, cada quince o veinte metros nos encontrábamos con unas regueras de desagüe que cruzan la pista de lado a lado y que nos ponían las cosas aún más complicadas; cuando hemos llegado arriba, El Hierro se ha empeñado en subir hasta la misma entrada del castillo, tomando al principio un camino de tierra y más tarde una pista de cemento por la que las cabras tendrían cierta dificultad, pero el cabroncete la ha subido con una técnica y confianza adquirida sin duda alguna gracias a sus salidas técnicas con los Dimonis; como no podía ser de otra forma, hemos aprovechado para hacernos unas fotos que, seguramente, serán las últimas en mucho tiempo, ya que hoy hemos agotado el cupo de subidas al Castell de Claramunt; ¿que necesidad tenemos de volver a subir?; ninguna; pues eso.

El Castell de Claramunt

En esta ocasión hasta hemos entrado en el recinto del castillo, en donde nos hemos hecho la foto, comenzando al poco tiempo la bajada con las manos cogiendo fuertemente las manetas de los frenos ... para por si acaso; pese a que en esta ocasión no pensábamos parar, y mucho menos almorzar, finalmente hemos decidido ir nuevamente a la panadería en donde nos esperaba quien nosotros sabemos; jeje; pero mira por dónde que un poco antes de llegar hemos visto varias "flacas" aparcadas en la puerta de un restaurante y, como nosotros no somos menos que nadie, allí que nos hemos encaminado, zampándonos un bocata de tortilla de atún; ahí dejamos la prueba.

Aquí estamos almorzando 
en La Pobla de Claramunt

Hasta aquí todo se estaba desarrollando según lo previsto, sin incidencias de ninguna clase; nuestra primera intención era regresar por el mismo itinerario de la ida en nuestra salida del sábado pasado, es decir, por Capellades y Piera, pero El Hierro, con buen criterio, ha introducido una bonita variante, al menos sobre el papel, ya que finalmente nos hemos metido en una ratonera al llegar a Collbató que nos ha hecho perder demasiado tiempo; hemos decidido continuar hasta llegar a Igualada, para después desplazarnos hasta Castellolí y subir desde allí el bonito Coll del Bruc; con esa intención hemos proseguido la marcha, siempre bajo un ritmo trepidante, cuanto menos hasta llegar a Castellolí; sabíamos que un poco después de esta localidad debíamos cruzar un puente sobre la autovía, enlazando con la carretera que se dirige al Coll del Bruc, aunque la verdad es que se nos ha hecho "la picha un lío"; a los dos; yo tenía una ligera idea de cuando vine por aquí con Estarqui en la impresionante y durísima salida que hicimos el día 15-06-2014, aunque no recordaba demasiado; El Hierro decía que había venido a descargar con el camión en un polígono de esta zona, aunque tampoco sabía mucho más que yo; hemos dado alguna que otra vuelta, y finalmente hemos cruzado el puente sobre la autovía al que antes hemos llegado por un camino pedregoso con las bicis sobre el hombro; deberemos analizarlo bien para que no nos vuelva a ocurrir; finalmente hemos podido llegar a la carretera que se dirige al Bruc, iniciando al duro ascenso al puerto, nuevamente bajo un fuerte ritmo.

El Coll del Bruc, nuestra 
última dificultad

Una vez coronado el Coll del Bruc, hemos puesto rumbo a casa, y para eso nos hemos dirigido hacia Collbató, al principio utilizando el carril lateral paralelo a la autovía, aunque finalmente hemos tenido que entrar en el mismo Collabató, que se ha convertido para nosotros en una auténtica ratonera de la que no éramos capaces de salir, dando un montón de vueltas para nada; al final le hemos preguntado al conductor de un coche de asistencia del RACC, aunque tampoco ha servido de nada; finalmente lo que hemos hecho, dado que era totalmente imposible salir de esta ratonera, ha sido desplazarnos por la propia autovía hasta llegar a Esparreguera, a dónde hemos llegado prácticamente deshidratados; menos mal que nos hemos parado en frutas Andrés, que están en todas partes, en donde hemos comprado plátanos y agua, lo que ha favorecido que pudiéramos continuar, llegando poco después a Olesa de Montserrat, tomando aquí el itinerario de costumbre hasta Martorell, llegando un servidor a Molins de Rei por la carretera N-II, y continuando El Hierro hasta Viladecans por Sant Vicenç; esta vez la hora no nos ha permitido tomarnos nuestra última penúltima cerveza; otra vez será, ¿verdad?.

Datos técnicos:

Se trata de una dura etapa, que en mi caso he comenzado en Molins de Rei, desde donde nos hemos dirigido a Martorell por la carretera N-II, pasando previamente por Pallejá y Sant Andreu de la Barca; desde Martorell hemos ido hacia Sant Sadurní d'Anoia por la bonita carretera C243, pasando previamente por Gelida; en Sant Sadurní d'Anoia  hemos puesto rumbo a Sant Jaume Sesoliveres por la carretera que se dirige a Piera, la BV2242, tomando al llegar a Sant Jaume la carretera local que se dirige a Canaletes, siempre en constante subida, con alguna que otra rampa de consideración; en Canaletes hemos tomado en dura subida la carretera BV2304 que nos ha dejado en Sant Pere Sacarrera, desde donde nos hemos dirigido hacia La Pobla de Claramunt por la carretera C244, subiendo en primer lugar el Puerto de Breoman (503 m) antes de llegar a las inmediaciones de Capellades y a la Pobla de Claramunt; en la entrada de esta localidad nos hemos desviado a la izquierda por una pista encementada para acceder al Castell de Claramunt; desde el castillo hemos bajado para dirigirnos nuevamente a la carretera C244, por la cual hemos continuado con dirección a a Vilanova del Camí e Igualada, tomando en esta población la antigua carretera N-II, por la cual hemos llegado a Castellolí, poniendo rumbo desde aquí al Coll del Bruc (620 m) por la carretera N-IIa; hemos continuado normalmente por el lateral de la autovía de la N-II hasta llegar a Collbató, en donde hemos tomado la propia autovía hasta llegar a Esparreguera por la carretera C1414 para poner a continuación rumbo a Olesa de Montserrat, tomando en esta localidad la carretera BV-1201, por la cual hemos llegado a Martorell, poniendo desde aquí rumbo a Molins de Rei por la carretera N-II, pasando previamente por Sant Andreu de la Barca y Pallejá.

   La orografía de la etapa

Impresionante etapa de más de 125 km, una altitud acumulada de 1.844 m y un I.B.P. de 136; se trata de una etapa que tiene muchos kilómetros "pestosos", aunque lo más duro sería la carreetera que va desde Sant Jaume Sesoliberes a Canaletres, la que que va desde aquí a Sant Pere Sacarrera, el Puerto de Breoman, el acceso al Castell de Claramunt desde La Pobla, el tramo entre La Pobla de Claramunt e Igualada y el Coll del Bruc; una dura etapa, sin duda.

 
El itinerario de la salida
Índice I.B.P. 136 (dureza extrema)

sábado, 11 de octubre de 2014

Salida del 11-10-2014: El Castell de Claramunt (por Piera y regreso por Sant Sadurní d'Anoia)

Los participantes en esta inolvidable salida
al Castell de Claramunt

Trayecto 136
11-10-2014
 
El Castell de Claramunt
(por Piera y regreso por Sant Sadurni d'Anoia)

 
Duración: desde las 8:30 a las 14:00 horas
Tiempo de pedaleo: 4:37:52
Climatología: soleado en general; temperatura fresca y muy agradable 
Terreno: asfalto y cemento; en buenas condiciones
Distancia: 110,56 km a una media de 23,9 km/h
Altitud acumulada: 1.515,60 m

Grupo:

Los participantes en la salida: Breo, Juan "El Hierro" y Salvador
 
Crónica:

Yo no sé si nos merecemos tanta felicidad; buenas personas sí que somos, pero aún así, yo creo que se nos está dando demasiado, o puede que todo esto sea justo; no lo sé; la cuestión es que durante la semana Breo lanzó un globo sonda en forma de salida para hoy para ver si alguien del grupo de los carreteros lo tomaba; y efectivamente "El Hierro" no ha querido dejar pasar la oportunidad; no solo no la ha dejado pasar sino que el cabroncete ya tenía hasta preparada la salida; la había hecho con el camión ... aunque no es lo mismo, ¿verdad, Hierro?; jajaja; yo tenía pensado hacer otra cosa, ya que no me fiaba de estos monstruos dado mi actual estado de forma; incluso ayer a última hora me entró un tembleque en el cuerpo cuando el mismísimo Estarqui mostró interés en esta salida, ya que sabemos que aún no ha aprendido a ir despacio en la bici; el Dios que lo menea; bueno, pues finalmente me decidí, anulando la salida en solitario al Pla de Manlleu que tenía in mente y a las 8:30 horas me he presentado en la primera rotonda de Pallejá, que era el lugar de encuentro; Breo ha llegado enseguida, y bien calentito, ya que venía en la flaca desde Barcelona vía Santa Creu d'Olorda, con más de 25 km en el chaleco y una altitud acumulada de buena mañana de más de 600 metros; ¡joder!; un poco más tarde se ha presentado El Hierro, igualmente con algunos kilómetros ya andados desde Viladecans, y hoy además con un ligero rodeo por las obras en la carretera C245 a la altura de Sant Boi; en fin, tras los saludos y abrazos de rigor, hemos comenzado a movernos, de forma muy suave eso sí.

En la rotonda de Pallejá, poco antes de salir

El día era inmejorable ya que a pesar de contar con un sol radiante hemos gozado durante toda la salida de un aire fresco que hemos agradecido; El Hierro durante estos primeros momentos no paraba de hablar, como siempre; creo que el día en que Peret explicó aquello de que "hablar origina que suban las pulsaciones" no estuvo muy atento; yo me quedé con la copla, y por eso me he mantenido casi siempre en la retaguardia viéndolas venir; enseguida me he dado cuenta de que salvo Breo, a quien hay que darle de comer aparte, el bueno de El Hierro y un servidor estábamos en un estado de forma muy parecido, así que de momento no tenía nada que temer, pese a que el ritmo que hemos impuesto en todo momento no era ni mucho menos cansino, y eso que el terreno hasta llegar prácticamente a Piera tenía una clara tendencia ascendente, aunque lo hemos superado sin grandes agobios, siempre juntos; el único inconveniente que nos hemos encontrado hasta llegar a esta localidad, que está situada a poco menos de 30 km desde nuestra salida en Pallejá, ha sido el tráfico, con el agravante de que no había arcén; menos mal que después de Piera el tráfico prácticamente ha desaparecido, encontrándonos con una carretera en perfecto estado dentro de un paisaje de ensueño; la tendencia ahora era de bajada, salvo algún que otro repecho antes de llegar a La Pobla de Claramunt, en donde está situado el Castell de Claramunt, que constituía nuestro principal objetivo en esta bonita salida; aquí nos hemos desviado para iniciar el ascenso al castillo por una pista encementada, aunque en buen estado, y un desnivel cercano en algunas zonas al 20%; un servidor no ha podido evitar acordarme del acceso al Castell de Burriac en la salida de BTT del día 09-08-2014 que realicé con José Martín y con ... Juan "El Hierro", y que aún me produce pesadillas; sin embargo el acceso al Castell de Claramunt no puede compararse con aquel otro, pese a que también es duro de _ojones; ahí hemos estado un buen rato disfrutando del bonito paisaje y luego hemos bajado hasta La Pobla de Claramunt para comernos un bocata, bueno, Breo un donut de chocolate, como casi siempre, en una panadería en la que nos ha atendido una chica simpática y guapa donde las haya; seguro que a partir de ahora se colará en los sueños de más de uno de nosotros; desde luego un servidor, si la panadería no estuviera tan lejos, sabría perfectamente en donde comprar el pan cada día.
 
 
   
 
 

Aquí se nos ve en el Castell de Claramunt, y
almorzando en La Pobla en la foto de abajo 
 
Con la llegada al Castell de Claramunt prácticamente nos habíamos merendado ya esta etapa, o al menos su mayor dificultad; aún nos quedaba subir un puerto que parece ser que Breo y El Hierro conocían, pero que no se ponían de acuerdo ni sobre su distancia ni sobre su dureza; además tampoco sabían su nombre; finalmente no ha sido para tanto, ya que en verdad tiene escasamente unos 4-5 km y un desnivel medio que posiblemente no llegue ni al 5%; se trata en cuestión del Coll de la Mata (503 m), aunque a mí particularmente me gusta mucho más el nombre con el que ha sido rebautizado por El Hierro: el puerto de Breoman en honor a nuestro amigo Breo; una vez superado este puerto, el resto del recorrido, unos 50-55 km hasta llegar a Molins de Rei era coser y cantar; hemos ido por unas impresionantes carreteras, sin tráfico alguno, hasta llegar a las inmediaciones de Sant Sadurni d'Anoia; hacemos mención especial a una preciosa carretera local, muy estrecha, que a instancia de Breo hemos tomado en la aldea de Canaletes y que nos ha dejado en la localidad de Sant Jaume Sesoliveres; creo que hacía mucho tiempo que no disfrutábamos tanto en una salida; la única incidencia, por llamarlo así, con la que nos hemos encontrado ha sido la sed que últimamente tiene El Hierro; desde luego bebe como un camello; eso nos ha hecho ir parando en casi todas las fuentes por las que íbamos pasando, prácticamente ya hasta llegar a casa ... al menos un servidor; al bueno de Breo aún le quedaba un buen trozo desde Molins de Rei hasta Barcelona, pasando nuevamente por el puerto de Santa Creu d'Olorda; seguramente habrá terminado la salida con más de 150 km y casi 2.500 m de altitud acumulada; el Hierro igualmente habrá hecho unos cuantos kilómetros más que un servidor, ya que debía volver a Viladecans, aunque en un terreno llano; al llegar a Molins de Rei, hemos despedido a Breo, en tanto que El Hierro y un servidor nos hemos tomado la última penúltima cerveza en el mismo Molins antes de despedirnos; lo hemos pasado genial, y es que la etapa se prestaba a ello; que dure.  

 
 
Aquí estamos regresando y en una bonita fuente de Gelida, en donde hemos parado para
que abrevara Juan "El Hierro", con quien estoy en la foto de abajo ya en Molins de Rei
 
Datos técnicos:

La etapa no tiene desperdicio; la hemos comenzado, en mi caso, en Molins de Rei, desde donde nos hemos dirigido a Martorell por la carretera N-II, pasando previamente por Pallejá y Sant Andreu de la Barca; desde Martorell nos hemos dirigido a Piera por la carretera B-224, de clara tendencia ascendente, aunque muy llevadera; después hemos continuado por esta misma carretera pasando por las localidades de Vallbona d'Anoia y Capellades, en donde nos hemos desviado con dirección a La Pobla de Claramunt por la carretera C-244; en la entrada de esta localidad nos hemos desviado a la izquierda por una pista encementada para acceder a nuestro principal objetivo: el Castell de Claramunt, al que hemos llegado bastante enteros a pesar de encontrarnos con unas rampas de impresionante desnivel; desde el castillo hemos bajado para dirigirnos nuevamente a Capellades, aunque de forma equivocada hemos llegado previamente a la Torre de Claramunt, por lo que hemos tenido que desandar lo que antes habíamos andado hasta alcanzar nuevamente la carretera C-244; no hemos entrada en esta ocasión en Capellades, ya que en la entrada de esta localidad nos hemos desviado patra comenzar a subir el bonito Coll de la Mata (503 m), más conocido como Puerto de Breoman, llegando finalmente a la localidad de San Pere Sacarrera, en donde hemos cogido un bonito desvío por la carretera local BV-2304, casi siempre en bajada, con dirección a Sant Jaume Sesoliveres, pasando por la aldea de Canaletes; en Sant Jaume Sesoliveres hemos tomado la carretera BV-2242 con dirección a Sant Sadurní d'Anoia, desviándonos un poco antes de llegar a esta localidad por la carretera C-243 que nos conducirá a Martorell, pasando previamente por las localidades de Gelida y las afueras de Castellví de Rosanes; en Martorell hemos puesto finalmente rumbo a Molins de Rei, en mi caso, nuevamente por la carretera N-II, volviendo a pasar por Sant Andreu de la Barca y Pallejá antes de llegar a casa, con lo cual hemos puesto fin a esta bonita etapa.

La orografía de la etapa

Pese a que la etapa tiene más de 110 km de distancia y una altitud acumulada superior a 1.500 metros, en ningún momento se hace dura, ni mucho menos; lo más duro, por decir algo, sería el camino "pestoso" hasta llegar a Piera, el acceso final del Castell de Claramunt y el Puerto de Breoman; lo demás, exceptuando algún que otro repecho puntual, no cuenta.
 

El itinerario de la salida
Índice I.B.P. 113 (muy duro)