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domingo, 11 de noviembre de 2018

El Forat del Vent

Los participantes en la salida de hoy: Esteban, Silvia, Marc Grau,
"Kisco", "El Lobo", José Antonio, Pedro, Carles y un servidor

Trayecto 191
11-11-2018

Ruta Lobezna: el Forat del Vent 

(por el Tibidabo y Can Coll y regreso por Las Planas y Vallpineda)



Datos de la etapa:


Duración: desde las 8:00 a las 12:30 horas 
Tiempo de pedaleo: 3:40 horas
Velocidad media: 22,19 km/h
Climatología: soleado; temperatura suave 
Terreno: asfalto; tramos de cemento; húmedo
Distancia: 81,00 km
Altitud acumulada: 1.364,59 m

Grupo:


Salida en compañía del
grupo de carretera de Sprint Bike

Crónica:

Aquí seguimos con lo nuestro; como viene siendo habitual, la salida fue propuesta por Kisco  (el Proponente), a primera hora de la tarde de ayer, y rápidamente nos sumamos los que hemos participado en la misma, entre éllos, un servidor, que llevo un par de semanas saliendo "lo justo", o incluso menos de eso; a las 8:00 horas de la mañana nos hemos presentado en el lugar de costumbre, gozando de una muy buena temperatura que presagiaba ya la espléndida jornada que finalmente hemos disfrutado, ideal para la práctica del ciclismo; en verdad nos hemos quedado todos un tanto con la boca abierta esperando el cambio en la ruta que su proponente nos había anunciado ayer a última hora, que se iba a producir; finalmente nada de eso ha ocurrido; parece ser que esta misma salida fue la que el miércoles pasado realizaron Kisco y unos cuantos más; seguro que la satisfacción que les produjo ha sido lo que ha llevado a nuestro querido amigo a "proponerla" nuevamente hoy, sin saber que, en cualquiera de los casos, el éxito estaba asegurado al tratarse de una de las salidas conocidas en todos los confines del mundo por su extraordinaria belleza como Ruta Lobezna; "oiga, oiga, ... ¿podría Vd. explicar que es eso?"; ahora mismo lo hago, con el Diccionario de la Real Academia en la mano.

* Ruta Lobezna: 1. Dícese del recorrido en bicicleta de
carretera concebido por "El Lobo", caracterizado por  
una gran belleza y por transcurrir, en todo o en 
parte, por lugares singulares o poco conocidos, 
presentando además dificultades orográficas 
de bajo nivel; 2. Itinerario utilizado habitualmente 
por el lobo -canis lupus- en época de apareamiento 
en busca de hembras para cubrirlas, con o
sin finalidad procreativa, y saciar así sus instintos
más libidinosos ...  

Está claro que a nosotros solo nos interesa la primera de las acepciones ¿no?, por lo que nos sobran todas las demás; pues sí, amigos, hoy hemos tenido la inmensa suerte de poder realizar en toda su integridad una genuina Ruta Lobezna; tan pronto como "El Lobo" nos ha puesto al día, ello nos ha alegrado enormemente, cuanto menos a un servidor, que llevo ya en "dique seco" un par de semanas, ya que sabíamos que este tipo de rutas, además de preciosas, son muy suaves; ¿suaves?; jajaja; eso luego lo veremos. 

Bien ... dicho lo dicho, vamos ya al tajo sin perder un solo segundo más, salvo para dar la más cordial bienvenida a un nuevo "carretero", Esteban, que hoy nos ha acompañado por vez primera, demostrando estar a un nivel excepcional; tras hacernos las fotos de rigor, hemos salido pasados unos minutos de las 8:00 horas, fijando nuestra vista en el primero de nuestros destinos, el Tibidabo, lo que hemos hecho dirigiéndonos al mismo por Molins de Rei, callejeando brevemente antes de tomar la conocida "carretera de Santa Creu", al principio todos juntos, aunque a media subida se ha formado un pequeño grupo en cabeza capitaneado por Marc Grau, Silvia -que continúa estando en un magnífico estado de forma-, Pedro y un servidor; en un momento dado, Marc ha incrementado algo el ritmo, yéndose en solitario; los demás nos hemos mantenido "viéndolas venir", salvo un servidor que, aprovechando estos primeros repechos de la jornada, he salido en su persecución durante unos minutos, justo hasta comprender que para poder lograrlo debía "echar las tripas", lo que me ha hecho desistir; sea como fuere hemos llegado al mirador del Turó d'en Cors casi al unísono, en donde hemos parado esperando a los demás, que han tardado en llegar demasiado tiempo por un equívoco que parece ser que se ha producido; en el turó hemos coincidido con la marcha "Volta a Collserola" que cada año organiza Probike; tras reagruparnos, hemos continuado, llegando rápidamente a las inmediaciones del Tibidabo; en esta ocasión no hemos llegado hasta allí, prosiguiendo por la carretera de L'Arrabassada hacia San Cugat, localidad que henos cruzado en esta primera ocasión por su vertiente Sur para encaminarnos hacia Cerdanyola, tomando en esta localidad la carretera que nos llevaría hasta nuestro destino final: el Forat del Vent; hemos gozado de una estupenda mañana como nunca, sin sobresaltos de ningún tipo; para un servidor, esta carretera constituía una novedad en su mayor parte, ya que tan solo la conocía parcialmente por nuestras salidas en BTT hacia Can Coll, lugar por donde hemos pasado antes de afrontar las primeras rampas hacia el Forat del Vent, con unas impagables vistas sobre Barcelona; en esta subida ha sido en donde he tenido que pagar ya la factura a mi inactividad, si bien no he colaborado en nada para evitarlo al olvidarme, una vez más, de que las bicicletas de carretera, además del plato grande, llevan otro mucho más pequeño que suele utilizarse cuando el terreno se empina; no sé si tengo ya edad para aprender esta lección; poco antes de comenzar a subir hacia la zona del cementerio de Collserola hemos parado para hacernos una foto.


En el Coll de la Ventosa, poco antes de comenzar 
a subir hacia la zona del cementerio de Collserola  

Muy pocas veces hemos ido disfrutando tanto en una salida; claro que la de hoy, como hemos dicho, era una de las conocidas Rutas Lobeznas; su propio artífice nos ha desvelado que su bonito recorrido se debe al azar, como consecuencia de que un buen día quedara atascado cuando venía de recoger un encargo profesional, viéndose abocado a proseguir por las zonas que hoy nosotros felizmente hemos recorrido; y poca cosa podemos contar ya, salvo que hemos parado en un badulake en una zona limítrofe entre las localidades de Moncada i Reisac, Ripollet y Cerdanyola, para comprar agua ... y algún que otro Bony;  el terreno que hemos ido encontrándonos era típicamente "pestoso"; de hecho, como henos referido al principio, la ruta de hoy casi ha sobrepasado los límites de dificultad orográfica que caracterizan las Rutas Lobeznas; en total, en un recorrido de 80 km hemos sufrido un desnivel de casi 1.500 m, y no precisamente por la existencia de puertos de montaña, que también los ha habido, sino por la infinidad de repechos y terreno "pestoso" que nos han ido minando la moral; poco a poco nos hemos ido acercando nuevamente a Sant Cugat, que hemos cruzado otra vez hasta tomar la carretera de Valldoreix-Las Planas, la cual nos ha llevado a la barriada de Vallpineda, ya en Molins de Rei, alcanzando nuevamente la carretera de Santa Creu, por donde hemos vuelto a casa; antes de eso, hemos tenido que parar para cambiar una de las cámaras de la bici de Carles, que ha pinchado; nuestro amigo Lobo no ha querido dejar pasar la oportunidad y se ha despachado a gusto; las imágenes no dejan lugar a dudas.



Aquí tenemos a "El Lobo" 
dando buena cuenta de Carles

Tan satisfecho ha quedado Carles con el "trabajito" que poco tiempo después ha vuelto a pinchar; creemos que de forma involuntaria, aunque en esta ocasión no ha encontrado a nadie con "urgencias" que atender; un poco antes nos habían dejado Marc Grau y Esteban, con algo de prisa, en tanto que los demás, exceptuando a Pedro, hemos terminado la jornada con un final feliz en forma de refrigerio en Molins de Rei.

Datos técnicos:

Muy bonita salida, aunque no exenta de dificultad; la hemos empezado en Sant Feliu de Llobregat (en mi caso Molins de Rei), desde donde nos hemos dirigido hacia el Tibidabo por Molins de Rey y la carretera local BV-1468, por la que llegaremos a Vallvidrera, en donde enlazaremos con la carretera del Tibidabo, la BV-1418, por la que pondremos rumbo a Sant Cugat del Vallés, por la carretera de L'Arrabassada; tras callejear brevemente por aquella localidad, nos dirigiremos hacia Cerdanyola del Vallés por la carretera BP-1413, para continuar con dirección ya hacia nuestro destino en esta ocasión: la zona del Forat del Vent, a donde llegaremos por el Portell de Valldaura y la carretera BV-1415; continuaremos hacia la zona del cementerio de Collserola por el Coll de la Ventosa, tomando la carretera del Cementiri que nos dejara en Montcada i Reisac, por donde callejearemos unos instantes, dirigiéndonos nuevamente hacia Sant Cugat del Vallés por las inmediaciones de Ripollet, Cerdanyola del Vallés y Badía del Vallés, y llegando por la carretera BV-1414, cruzando nuevamente aquella localidad antes de tomar la carretera de Valldoreix-Las Planas, BV-1462, desviándonos hacia Vallpineda, ya en Molins de Rei, continuando hasta tomar otra vez la carretera de Santa Creu, la BV-1468, esta vez por Les Cases de Can Castellví, llegando por élla a Molins de Rei-Sant Feliu de Llobregat.


La orografía de la etapa

Preciosa etapa, con no pocas dificultades orográficas; lo más destacable sería el acceso a la zona del Tibidabo por la carretera de Santa Creu así como el acceso a la zona del Forat del Vent por la carretera de Can Coll; además de ello, la salida incluye asimismo un sinfín de repechos y zonas "pestosas".


El itinerario de la etapa

El track en Wikiloc

Índice I.B.P. 90 (dificultad media)

domingo, 18 de mayo de 2014

Salida del 18-05-2014: Senderos por un tubo ... en Collserola (la trialera de Can Gordi)

Los participantes en la salida,
en la Ctra. de la Arrabassada

Trayecto 118
18-05-2014

Senderos por un tubo ... en Collserola
(la trialera de Can Gordi)

Duración: entre las 7:30 y las 12:00 h
Climatología: soleado; muy buena temperatura
Terreno: seco; en perfectas condiciones
Distancia: 53,05 km a una media de 13,2 km/h

Grupo:


 Los participantes en la salida, por orden alfabético:
Jaime, Javier, José Ángel, JuanBa, Manuel,
Miguel (ón), Natacha, Pedro, Salvador y Víctor

Crónica:

Está visto y comprobado que quien quiere, cada día aprende algo; nosotros hoy hemos aprendido una cosa nueva: que los senderos se pueden hacer tanto al derecho como al revés; jajaja; "¿cómorrrr?"; lo que oyes; estate atento y lo comprobarás; vamos a ello; como siempre habíamos quedado a través del "guasa" en encontrarnos a las 7:30 h en el parque de Las Palmeras; José Ángel se había encargado de diseñar mentalmente una bonita ruta, que comprendía, entre otras zonas, La Rierada, la zona prohibida, el Fumet, Can Casas, el Xandri, el Forat del Vent,  ...  aunque el plato fuerte lo constituía la Trialera de Can Gordi, por donde hacía algún tiempo que no pasábamos; todo normal; sobre el papel se trataba de una ruta espectacular que seguro que no iba a dejar descontento a nadie, tal y como efectivamente sucedió; con tal propósito hemos salido pasados unos minutos de la hora prevista hacia nuestro primer objetivo, que no era otro que la "zona prohibida", pensando que hoy estaría menos húmeda que de costumbre debido a la sequía, aunque no lo hemos notado mucho; nos hemos tomado las cosas con calma, sabiendo que la etapa daba mucho de sí, saboreando cada tramo como nunca.

Aquí tenemos a JuanBa en primer plano observando 
algo, aunque no sepamos muy bien el qué; o sí ...

Tras superar la bonita "zona prohibida" sin ningún contratiempo, nos hemos aproximado a Can Bosquets, por la zona en donde hace un tiempo el bueno de Javier por un momento creyó que se encontraba en el cielo al toparse de repente con 3 bellas señoritas tomando el sol como sus madres las trajo al mundo; puede que nuestro amigo JuanBa, que seguro que sabe la historia, las estuviera buscando hoy, tal y como se aprecia en la instantánea de más arriba; "no pierdas el tiempo, muchacho, que eso solo pasa una vez en la vida"; tras llegar a Can Bosquets, sin tiempo que perder, nos hemos encaminado hacia el Fumet; hoy creo que era la primera vez que al llegar a la explanada final, antes de comenzar el sendero "afeitapatas", no nos hemos parado para hacernos una foto, sino que nos hemos apresurado por el citado sendero como si tuviéramos algo de prisa; cada cual ha superado las dificultades que nos hemos encontrado como ha podido; Manuel ha dejado algunos testimonios de ello.




 Aquí se nos ve a algunos superando las
dificultades del sendero "afeitapatas"

Poco tiempo después, una vez superadas otras trampas no menos dificultosas de este bonito sendero, hemos llegado al pie del Turó del Soldat, en donde Javier, un servidor y algunos más hemos tomado una preciosa y novedosa trialera, aunque no para Javier, con una cierta dificultad inicial, que nos ha llevado tras una bonita bajada muy cerca del cruce del Coll Blau, aunque antes nos hemos hecho una foto para el recuerdo.

Aquí estamos en la explanada
a pie del Turó del Soldat

Como siempre, lo estábamos pasando de muerte; nuestro siguiente destino antes del plato fuerte del día, era llegar hasta Can Casas, para luego subir por el sendero que partiendo desde allí mismo se dirige hasta la Ctra. de la Arrabassada; subiendo hasta allí, Miguel (ón), que últimamente está más fuerte que el vinagre, se ha picado con alguno de nosotros; creo que con Jaime; yo iba con ellos, pero he dejado que dirimieran sus diferencias a solas y he preferido subir algo más relajado; sin prisas pero sin pausas; una vez arriba, hemos tenido que parar un buen rato debido a una pequeña avería mecánica que había sufrido uno de nosotros; "pero dinos quien, joder"; pues ahora mismo no lo recuerdo; vaya despiste el mío; lo que no se nos ha olvidado es hacernos la acostumbrada foto para nuestro repertorio particular; ahí va.

En la Ctra, de la Arrabassada, a punto
de tomar la trialera de Can Gordi

Tras reagruparnos al llegar a la Ctra. de la Arrabassada nos hemos dirigido a hincarle el diente a la trialera de Can Gordi para saciar nuestro voraz apetito; muchas veces nos hemos preguntado sobre la distancia de esta bonita trialera, que parece que nunca se acaba; un servidor lo ha podido comprobar con el programa Ozi Explorer y el track; tiene exactamente 3,23 km hasta llegar a la explanada de Can Bell; sobre el papel parece más, aunque hemos de pensar que una trialera de más de 3 km no se ve cada día; como siempre, la hemos disfrutado como auténticos jabatos; lástima que un poco antes de llegar al final tenga una zona no ciclable ... por el momento; aunque eso no le resta ningún mérito; estábamos lanzados; nos hemos dirigido hacia nuestro siguiente destino, que no era otro que el Pi d'en Xandri, gozando como siempre de las impresionantes trialeras que encontramos en la zona de la Torre Negra; un poco antes de llegar al pino hemos tenido la única incidencia resaltable de la jornada: José Ángel se ha golpeado con una rama en un hombro y pensaba que se le había salido, tal y como le ocurriera hace 15 años; pero no; finalmente tan solo ha sido el golpe; menos mal.


Aquí estamos en el Pi d'en Xandri

Desde el Pi d'en Xandri nos hemos dirigido hacia Can Coll por la zona que dio pie hace ya unos meses a la aparición de la memorable etapa que conocemos desde entonces como La Senderosa, debido a los interminables, casi infinitos diría, senderos que encontramos en esta zona entre el Pí d'en Xandri, en Sant Cugat del Vallés, y Can Coll, en Cerdanyola; es impresionante; seguramente más no se puede disfrutar en una bici; hoy incluso, para no acomodarnos, hemos realizado algunos de los senderos en sentido inverso a como los hacemos habitualmente; el deleite ha sido el mismo; ello ha supuesto una pequeña variación en relación con la ruta que José Ángel había trazado; y lo mismo nos ha pasado cuando hemos llegado a Can Coll, desde donde estaba previsto que nos desplazáramos hasta el Forat del Vent por la Font dels Caçadors; finalmente lo hemos hecho, dando un bonito y agradecido rodeo, por la zona de Can Cata y Sant Iscle; la variante ha valido la pena.

Camino del Forat del Vent, ya sin Juanba que había 
decidido regresar a casa por otro itinerario más rápido

Poco después hemos llegado a la zona del Forat del Vent, en donde Manuel esta vez se ha quedado con las ganas de intentar subir por la trialera que conocemos con el mismo nombre; otra vez será; desde aquí hemos enlazado ya con la pista principal que conduce a Vista Rica, sin incidencias de ningún tipo, para continuar por la carretera del Tibidabo y Vallvidrera hasta Can Cuiás, tras haber decidido suprimir, debido a que el tiempo se nos echaba ya encima, el rodeo por el Pantano de Vallvidera y la subida por el Sendero de la Pulmonía; lo que nos hemos resistido a suprimir ha sido la bonita trialera de la Font de Can Llevallol; Víctor, en cuanto nos hemos acercado y ha podido olerla, se ha dirigido hacia ella como un verdadero autómata, con la voluntad anulada; poco después iba a protagonizar uno de los misterios que seguramente va a quedar por resolver; un servidor, que iba tras él a escasa distancia, en un momento dado lo ha perdido de vista; el caso es que ya no lo hemos visto más, pese a haberlo llamado a través del móvil; él dice que nos estuvo esperando en Can Cuiàs no menos de 5 minutos, lo cual se me antoja totalmente imposible ya que un servidor, reitero, iba tras él a menos de 50 metros de distancia; ¿que pasó entonces?; posiblemente nunca lo sabremos; estas son las cosas inexplicables que a veces pasan en el ciclismo; ¿le suena a alguien?; jajaja; poca cosa más tenemos que contar, salvo que hemos seguido disfrutando de las trialeras que aún nos quedaban: la paralela a la carretera en sentido inverso, la de las piedras, la de las inmediaciones del bosquecillo, ... en resumidas cuentas lo hemos pasado de fábula, como hacia mucho tiempo; que siga la fiesta.

Datos técnicos:

I m p r e s i o n a n t e  etapa la que hemos protagonizado hoy; desde todos los puntos de vista, llena de interminables senderos y trialeras para no dejar insatisfecho a nadie; la hemos iniciado en Molins de Rei, desde donde nos hemos dirigido a la Rierada por el itinerario de costumbre, llegando al puente de la Siberia, en donde nos hemos desviado por la zona prohibida tomando la preciosa trialera que finaliza en Can Bosquets; desde aquí nos hemos dirigido hacia el Fumet por la zona de costumbre, tomando la "trialera afeitapatas" (se trata de un nombre nuevo hasta que encontremos uno mejor) por la que nos dirigiremos hacia Can Casas, subiendo por la pista que conduce a la Ctra. de la Arrabassada, por la cual nos desplazaremos durante unos kilómetros hasta desviarnos para tomar la trialera de Can Gordi, la cual nos dejará en las inmediaciones de la Rambla de Can Bell; proseguiremos hacia el Pi d'en Xandri por las trialeras y senderos de la zona de la Torre Negra, encaminándonos más tarde hacia Can Coll, en Cerdanyola, por las pistas y senderos de costumbre, aunque tomando algunos de ellos en sentido inverso; desde Can Coll nos dirigiremos hacia la zona del Forat del Vent por la pista principal de Can Cata y Sant Iscle, prosiguiendo hacia el Portell de Valldaura por la pista de siempre, y continuando hacia Vista Rica por el Turó de Sant Cebriá; en Vista Rica tomaremos la trialera de las Raíces, en subida, la cual nos dejará al poco tiempo en la Ctra. del Tibidabo, por la cual nos desplazaremos hasta llegar a Vallvidrera, tomando en la plaza principal la calle en subida que conduce a la pista que se dirige a Can Cuiás, si bien llegaremos aquí a través de la trialera de Can Llevallol; en Can Cuiás tomaremos la trialera paralela a la carretera que conduce a las inmediaciones del Coll de les Torres, a la altura del atajo del Cojo, desde donde nos dirigiremos hacia la zona de la Penya del Moro, tomando después las trialeras de las piedras y del bosquecillo, llegando a la Salud, por la que pondremos rumbo a Molins de Rei por la zona de siempre, poniendo así fin a esta preciosa etapa.

La orografía de la etapa

 Pese a tener una altitud acumulada de 1.275 m en tan solo poco más de 50 km, no se trata de una etapa dura, ni mucho menos; incluso, dada su espectacular belleza, hasta diríamos que se hace corta; lo más duro, por decir algo, sería el acceso al Fumet, la pista de subida a la Ctra. de la Arrabassasa desde Can Casas y el acceso a Vista Rica, así como alguna rampa en la zona próxima a Can Coll; poca cosa más.

El itinerario de la etapa


Índice I.B.P. 118 (muy duro)

domingo, 16 de diciembre de 2012

Salida del 16-12-2012: La Trialera de Pedro


Los integrantes de la salida, cerca de Can Coll
 
Trayecto 030
16-12-2012

La trialera de Pedro
(La Salud-La Budellera-Can Coll-El Forat del Ven-El Tibidabo-Mas Lluí)

Duración: desde las 8:00 a las 12:00 horas
Climatología: cielo despejado; sol radiante; temperatura agradable
Terreno: húmedo en zonas; bien en general

Grupo:
 
 
Los integrantes de la salida, por orden alfabético:
José Ángel, José Claudio, Manuel, Miguel (ón),
Pedro, Pedro León, Salvador y Víctor
 
Crónica:
 
Hoy es un día triste; la carretera se ha vuelto a cobrar una nueva víctima; esta vez le ha tocado a IÑAKI LEJARRETA, quien, como sabemos, había sido, entre otras muchas cosas, campeón de España de BTT en el año 2007; le podría haber tocado a cualquiera; de hecho, los accidentes fatales en los que están inmersos ciclistas se producen cada día, solo que nos enteramos cuando el afectado es una figura ilustre del cilismo, como era nuestro campeón; como hoy; por eso le vamos a dedicar esta salida a IÑAKI LEJARRETA, a la vez que hacemos nuestro el dolor de su familia y amigos, a los que les mostramos nuestras más sentidas condolencias; esperemos que esta nueva desaparición no caiga en saco roto y que la Administración tome algún tipo de medida ¡¡¡YA!!!, que falta hace; descansa en paz, querido amigo, y que tu pérdida no sea en balde.
 
Iñaki Lejarreta (q.e.p.d.)
 
Y ahora sí; en víspera del fin de semana José Ángel lanzó un anzuelo al aire en forma de trialeras, el cual, con voraz apetito, ha sido picado por Miguel (ón) y un servidor, aunque, sobre todo, por Víctor, quien había perdido ya la cuenta de los días que habían pasado desde que hicimos por última vez la "trialera de Pedro"; podría decirse que hoy se le han adelantado los Reyes Magos; ha disfrutado como nunca lo habíamos visto; poco le habría importado que efectivamente el día 21/12 se terminara el mundo, como han anunciado, ya que él, por lo menos, ha vuelto a deleitarse con una trialera a la que le tiene un cariño especial; pero no adelantemos acontecimientos; antes de todo esto, los de Molins y alrededores, habíamos quedado a las 8:00 en el Parque de las Palmeras con la intención de presentarnos en el merendero de la Salud a las 8:15 horas; la temperatura que hacía invitaba a que todo el que tuviera un cacharro con al menos dos ruedas se echara al monte; y verdaderamente los caminos, senderos y trialeras parecían hoy un hervidero; jamás habíamos visto tanta gente; y lo que es mejor: todos disfrutando de lo lindo; pasadas las 8:05 hemos salido Miguel (ón), Víctor y un servidor; puede que con demasiada ropa encima; antes de las 8:30 nos hemos plantado en el merendero, en donde nos estaban esperando impacientes Pedro León, José Claudio, José Ángel, Manuel y Pedro; estos dos últimos con la boca abierta, con ganas de zamparse una cuantas trialeras; al poco tiempo hemos empezado a subir la Salud; casi teníamos que ir pidiendo paso por la gran cantidad de gente que había; a mitad de la subida yo he incrementado el ritmo con la intención de que Manuel y Pedro me siguieran y así poderlos cansar para que no nos metieran por trialeras demasiado técnicas; pero "me han visto venir" y no han picado; han subido a su ritmo y, como es lógico, han llegado frescos a la carretera; la misma táctica la he empleado un par de veces más, pero sin resultado positivo; todos estábamos enteros, a pesar de que el ritmo que hemos llevado ha sido bastante fuerte; y pronto ha comenzado el recital de trialeras; primero hemos degustado para ir abriendo boca la de la "Font de la Budellera" y la del "Coll de la Vinassa"; Manuel, Pedro y Víctor no cabían de gozo, aunque sabían que el plato fuerte estaba por llegar; aún hemos tenido tiempo de tomar la "trialera de las raíces" en Vista Rica antes de afrontar ya el camino sin retorno hacia la "trialera de Pedro", que parecía que nos estaba esperando impaciente; no éramos los únicos que había allí; la hemos empezado con algún pequeño susto inicial, aunque sin importancia; al poco tiempo nos hemos metido de lleno en los escalones de rocas y raíces; la mayoría los hemos bajado con muchísimas precauciones, pero no Manuel, Pedro y Víctor, cuyos alaridos de placer podían oírse a varios centenares de metros a la redonda; han disfrutado como si fuera lo último que tuvieran que hacer en la vida; según Víctor, el terreno estaba hoy en inmejorables condiciones, por lo menos en la primera parte de la trialera; más adelante estaba demasiado húmeda, aunque Manuel y Pedro se la han zampado igualmente como si se tratara de un rico mazapán; no han dejado ni las migas; aún hemos bajado por alguna trialera más antes de llegar a las inmediaciones de Can Coll en Cerdanyola.
 
 
 

Aquí estamos cerca de Can Coll, en Cerdanyola
 
Desde aquí nos hemos dirigido en durísima subida hasta la zona del Forat del Vent, en donde Manuel, Víctor y un servidor hemos intentado subir por la trialera del propio Forat del Vent que tantas veces hemos bajado, aunque en subida no es lo mismo; jeje; por esta vez los tres nos hemos quedado a medio camino; y así hemos llegado al Portell de Valldaura, desde donde hemos iniciado el regreso por la pista ancha de costumbre, llegando nuevamente a Vista Rica, en donde, como no, hemos tomado nuevamente la "trialera de las raíces", aunque esta vez en sentido contrario, ganando posteriormente la carretera del Tibidabo, que rápidamente nos ha llevado a Vallvidrera, primero, y a Can Cuiàs después; pero aún quedaban algunas trialeras, empezando por la "trialera de Can Cuiás" (la paralela a la carretera) que hemos tomado en sentido inverso a como la tomamos normalmente, llegando a la zona de la Penya del Moro, en donde hemos cogido unas cuantas trialeras más, algunas aún sin nombre, que nos han hecho disfrutar como muy pocas veces, plantándonos en la zona urbana de Mas Lluí, en donde Miguel (ón), Víctor y un servidor nos hemos separado de los demás, y hemos regresado a Molins por la carretera nacional. La etapa no ha tenido desperdicio.
 
Datos técnicos:

Impresionante salida, llena de trialeras, aunque también abundan durísimas subidas; de hecho en un recorrido de menos de 50 km hemos acumulado más de 1.200 m de altitud; la etapa la hemos comenzado en el merendero de la Salud, en Sant Feliu, subiendo la propia Salud hasta llegar a la carretera de Vallvidrera (el Coll de les Torres); desde aquí nos hemos dirigido por la propia carretera hacia Can Cuiàs y desde aquí a la zona del Tibidabo-La Budellera, en donde hemos tomado, una tras otra, las "trialeras de la Font de la Budellera", la del "Coll de la Vinassa" y "la de las Raíces" en Vista Rica, continuando seguidamente por la pista principal de Vista Rica con dirección a Sant Medir, sin bien en esta ocasión no hemos bajado por la trialera que nos lleva hasta la ermita, sino que hemos continuado al frente con dirección al Turó de Sant Medir, en donde comienza la que conocemos como la "trialeras de Pedro", que hemos bajado hasta su finalización en el Coll de la Torrefera, desde donde nos hemos encaminado hacia Can Coll, pasando por la Residencia de Discapacitados "Montserrat Montero", ya en Cerdanyola; desde Can Coll nos hemos dirigido hacia la zona del Forat del Vent por la pista de costumbre, pasando por las Font de Can Cerdá y la dels Caçadors, llegando así al Portell del Valldaura, por cuya pista principal nos hemos dirigido nuevamente a Vista Rica, pasando ahora por el Centro de Acogida de Animales de Compañía, y llegando así a la carretera del Tibidabo, tras subir otra vez, aunque ahora en sentido inverso, por la "trialera de las raíces"; hemos continuado llegando a Vallvidrera y nuevamente a Can Cuiás, en donde hemos tomado la "trialera paralela a la carretera", continuando hacia la zona de la Penya del Moro, en donde, sin solución de continuidad, hemos seguido tomado nuevas trialeras, entre éllas la que comunica con la "zona de las Palomas", aunque en esta ocasión no nos hemos dirigido hacia allí, sino que hemos cogido otra novedosa trialera, aún sin nombre, que nos ha llevado a las inmediaciones de la zona urbana de Mas Lluí, en donde hemos puesto fin a esta bonita etapa, al quedarse la mayoría en Sant Feliu y regresar los demás a Molins.

La altimetría de la etapa

Impresionante y preciosa salida, llena de trialeras, aunque también abundan duras subidas; lo más duro sería la subida de la Salud, las inacabablesy variadas trialeras, el tramo que va desde Can Coll hasta el Portell de Valldaura (el Forat del Vent) y entre éste y Vista Rica; la etapa tiene un recorrido de 47,34 km, una altitud acumulada de 1.333,83 , y un índice I.B.P. de 98, por lo que, como se podrá comprobar, no es precisamente "moco de pavo"; de eso se trata ¿verdad?.
 

El itinerario de esta etapa

El track en wikiloc

Índice I.B.P. 98 (duro)


domingo, 8 de febrero de 2015

Salida del 09-02-2015: Torre Baró (incluye el relato del Fantasma de Torre Baró)


Los integrantes de la salida en Torre Baró

Trayecto 146
08-02-2015

TORRE BARÓ

Duración: desde las 8:00 a las 13:00 horas
Tiempo de pedaleo: 3:44:53
Climatología: despejado; viento; frío del carajo
Terreno: seco; muy duro; bien en línea generales
Distancia: 52,94 km
Altitud acumulada: 1.186 m

Grupo:



 Los integrantes en la salida, por orden alfabético:
José Ángel, José Cusí, Manuel, Óscar, Pedro, Salvador y Thomas

Crónica:

Bueno, bueno ... las cosas van volviendo a la normalidad; en mi caso hacía más de dos meses que no realizaba una salida con la bici de BTT debido a la dichosa base, que requiere ir por zonas totalmente llanas para que la fc no se dispare, lo cual sólo se puede conseguir yendo con la flaca; pero esto felizmente ya se ha terminado; ¿que como me ha ido?; bueno, de una cosa estoy seguro: he perdido toda la potencia que tenía cuando empecé con la base y mi fc es más o menos igual que entonces, así que ...; en fin, empecemos con la crónica de la bonita salida de hoy; creo que inicialmente no estaba previsto ir a Torre Baró, ya que lo que tocaba era estrenar la bici nueva de Óscar, un pepinazo de 27,5', muy bonita, de color verde; me vas a perdonar, Óscar, que no diga la marca, pero es que ahora no la recuerdo; el caso es que le ha ido de fábula; se le nota contento; a eso de las 8:00 horas nos hemos ido presentando en La Palmeras; en esta ocasión el primero en llegar ha sido José Cusí, si bien como estaba agazapado medio escondido debido al frío de la mañana, me ha pasado inadvertido cuando un servidor ha llegado al parque; tanto frío hacía que me he dedicado a dar vueltas al parque ... hasta que José Cusí ha salido de su agujero; al cabo de poco tiempo ha llegado la tropa de Sant Feliu: José Ángel, Manuel, Pedro y Thomas; aún no habíamos terminado de saludarnos cuando hemos visto a lo lejos la silueta de un ciclista impecablemente vestido de verde, con una máquina igualmente verde; lo primero que hemos pensado es que se trataba de José A. Hermida, lo cual nos ha alegrado mucho, aunque cuando lo hemos tenido más cerca nos hemos percatado de que era nuestro querido amigo Óscar con su flamante pepinaco; tras darnos los detalles de su fabulosa compra hemos iniciado la marcha con dirección a la Rierada, muertos de frío; la temperatura a estas horas era de -2ºC, y bien que se notaba; casi nos hemos repuesto cogiendo el sendero en subida que bordea Can Salat por la parte de atrás, lo cual hemos agradecido; no recuerdo si en estos momentos sabíamos ya que nos dirigíamos a Torre Baró, aunque no tardaríamos en saberlo; por eso hemos continuado por la "zona de las casas" con dirección a la "boca de riego", ilustrando por el camino a quienes aún no sabían de nuestras andanzas en Torre Baró con nuestro fantasma favorito; al final de esta crónica, insertaré el relato que un sujeto me contó hace unos años referido al "fantasma de Torre Baró", y del cual tan solo he podido relataros el primer capítulo debido al pavor que me produce acordarme de aquella historia que me contó aquel individuo, que era más raro que un perro verde, y al que ya no he vuelto a ver más, aunque los acontecimientos posteriores nos han demostrado que todo aquello era rigurosamente cierto; el acceso a Torre Baró lo hemos realizado de mil maneras distintas, aunque creo que hoy era la primera vez que lo hacíamos a través del Fumet, a donde hemos llegado tiritando de frío, y percatándonos de que la zona técnica está más complicada que nunca; casi ni nos ha dado tiempo de hacernos la acostumbrada foto; ahí va; por supuesto que el que va vestido de verde es Óscar, y uno de los de la foto de abajo, con una sonrisa de oreja a oreja un servidor; espero que ahora ya nadie me diga que salgo demasiado serio en las fotos; ¿has oído, Fernando?.


En el Fumet

Pese al frío, lo estábamos pasando de fábula, a pesar del fuerte viento que hacía en ocasiones; salvo algunas caídas sin importancia, hemos ido superando las dificultades que el terreno nos iba presentando, sin incidencias; desde la zona de Vista Rica el itinerario ya ha sido el clásico, el de toda la vida, pasando por la zona del Portal de Valldaura y el Forat del Vent y llegando así a nuestro destino: la Torre Baró; José Ángel nos había dicho que la habían restaurado, y efectivamente así ha sido; incluso han adecuado una de sus habitaciones como museo, con gente entrando y saliendo; alguno de nosotros parece ser que se ha alegrado bastante al creer que el bullicio de la gente por fin habría conseguido que el fantasma emigrara; hasta yo estaba convencido de ello, pero sin embargo ha ocurrido algo que ha hecho que me lo replanteara; veréis; en un momento dado hemos entrado Manuel y yo en la zona del museo, o al menos eso pensaba; un servidor se había adelantado un poco y al poco tiempo he sentido cómo alguien me ponía la mano en el hombro; pensando que era Manuel, le he hecho un comentario con la intención de obtener otro por su parte; al darme cuenta de que no contestaba, sintiendo aún una mano sobre mi hombro, me he girado, pudiendo comprobar que no había nadie detrás de mí; no he querido decir nada a los demás para no inquietarles, pero que conste que en Torre Baró sigue habiendo algo ... o alguien; ya contaremos.





   Aquí estamos en Torre Baró

Una vez rendida cumplida visita a Torre Baró hemos iniciado el camino de regreso, coincidiendo prácticamente con el itinerario de la ida hasta llegar a la carretera del Tibidabo, ya que aquí nos hemos dirigido a la carretera de las Aguas por Can Borni; desde luego hoy había más gente que de costumbre, pese al viento y al frío, por lo que hemos tenido que tomar nuestras precauciones; tras pasar por la Plaza Mireia, nos hemos dirigido ya hacia Sant Feliu de Llobregat por la zona de Can Pedrosa y Can Gelabert; un poco antes, en la zona de las raíces, Thomas ha tenido un reventón en la rueda trasera; dado que lleva tubeless y una válvula sujeta con un tornillo de rosca exagonal, no hemos podido sacar la válvula para poner una cámara al no llevar la llave adecuada, por lo que el bueno de Thomas no ha tenido más remedio que regresar a casa andando, con la bici a cuesta; ¿sabe alguien que es lo que Thomas va a meter en la mochila de la bici más pronto que tarde?; pues eso; y colorín colorado, ... 

En la zona de las raíces, intentando solucionar el
reventón de Thomás, aunque sin conseguirlo

Datos técnicos:

 Se trata de uno de los accesos a Torre Baró, aunque en la salida de hoy hemos introducido algunas variantes; la hemos empezado dirigiéndonos a La Rierada por el camino de costumbre, aunque en esta ocasión tomando el sendero de subida que bordea la parte trasera de Can Salat antes de llegar a esta masía, para continuar por "la zona de las casas" en la urbanización de La Rierada para dirigirnos al Collet de Batllivell (la boca de riego), desde donde hemos puesto rumbo al Fumet por la zona de la Colonia Montserrat y la carretera de Las Planas; desde el Fumet nos hemos dirigido al cruce de La Vinassa, tras pasar previamente por el Coll Blau, las inmediaciones de Can Casas y Can Cortés; en la Vinassa hemos bajado la trialera del mismo nombre, la cual nos ha dejado en la carretera del Tibidabo, continuando por ella hasta Vista Rica, a donde hemos llegado por la "trialera de las raíces"; hemos continuado nuestro recorrido con dirección al Portell de Valldaura, a través del Turó de Santa María y de Sant Cebriá, cerca del Centre d'acollida d'animls de companyia; tras llegar al Portell de Valldaura hemos continuado hacia la zona del Forat del Vent tomando la trialera de siempre, continuando ya nuestra aproximación a Torre Baró a través de Coll de le Ventosa, el Turó Blau y el Turó d'en Cuiàs, llegando así a la torre; el camino de vuelta lo hemos realizado prácticamente por el mismo itinerario que en la ída, aunque en esta ocasión al llegar a la carretera del Tibidabo nos hemos dirigido por ella a la carretera de las Agua por Can Borni, llegando a la plaza Mireia por el camino clásico, y desde allí nos hemos dirigido ya hacia Sant Feliu de Llobregat por Can Pedrosa y Can Gelabert, llegando a la zona de Mas Lluhí, y regresando a Molins de Rei por la carretera N-II.

La altimetría de la etapa

Se trata de una etapa con una altitud acumulada de poco más de 1.000 m, una distancia de 53 km y un índice I.B.P. de  1.252 m y un índice I.B.P. de 98, lo cual la convierte en una etapa que, por lo menos, tiene cara y ojos, aunque lo más duro ha sido las rampas en subida con algunas trialeras que, debido a su escasa distancia, su dureza casi no se refleja; aparte de eso, destacaríamos el acceso al Portell de Valldaura, sobre todo en la vuelta, y alguna trialera de la zona del Forat del Vent; un salida un tanto complicada, aunque muy agradable y divertida.
 
El itinerario de la etapa

 

Índice I.B.P. 98 (duro)
 
 
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Tal y como hemos dicho, aquí os dejo el relato de "El fantasma de Torre Baró; se trata de una historia que hace unos años me explicó un individuo que me encontré en el tren, y al que ya no he vuelto a ver; ahí os dejo el 1er. capítulo; algún día es posible que termine este relato, aunque es muy cruento.
 
 

El Fantasma de Torre Baró


“Capítulo 1”
 
Hace ya bastante tiempo estuve con un extraño sujeto que me contó una inquietante historia; yo al principio no lo creí, pero con el paso del tiempo empecé a atar cabos y en la actualidad he podido llegar a la conclusión de que aquel relato era rigurosamente cierto, sobre todo después de la salida que hicimos el pasado domingo a Torre Baró; allí ocurrió algo imprevisto, aparentemente sin sentido, de lo cual parece ser que tan solo yo me di cuenta, pero que definitivamente me convenció de que la increíble historia que aquel individuo me contó hace ya unos años era cierta; a partir de ahora que cada uno piense lo que quiera; me dispongo ahora con vuestro permiso a relataros aquellos acontecimientos, pero voy a hacerlo poco a poco, ya que además de que pudieran herir la sensibilidad de algunos dada su crueldad y dureza, son bastante largos; empiezan así:  
 
 “Mi nombre es … prefiero no decirlo; no quiero que nadie me pueda identificar con los sucesos que os voy a relatar; ¿creéis en fantasmas?; yo tampoco creía, al menos hasta hace unos diez años; desde entonces no solo creo en éllos, sino que yo mismo me he convertido en un ser espectral; casi nadie lo sabe; tan solo mi mujer y Paco, mi mejor amigo; también mi perro; a los animales no se les puede engañar; ahora tengo 43 años y debido a mi actual estado, he debido dejar la bici; pero hace diez años era un buen bíker; mis amigos me llamaban “plato duro”; podéis imaginaros por qué; me encantaba llevar grandes desarrollos; a mí no me hacían falta tres platos; me bastaba con dos; hoy día incluso podría ir sin ninguno; jajaja; es broma; la historia que os voy a revelar no es sino parte de mi propia vida; he quedado marcado con ella para siempre; quisiera dejar este mundo cuanto antes, pero precisamente ese es el alto precio que tengo que pagar; debo seguir vagando en esta vida sin ninguna razón; sin ninguna esperanza; ¿cómo empezó todo esto?; bien, vamos allá; hace ya más de diez años yo tenía una preciosa bicicleta; para más señas os diré que se trataba de una Ghost; qué casualidad; por supuesto rígida; vivía en la calle Zamora, en el Poble Nou, y, como os he dicho, era un gran aficionado al Mountain Bike; salía en compañía de mis amigos, sobre todo por la zona de Collserola, y desde luego lo pasábamos muy bien; un día, en un bar, no pude evitar oír lo que estoy a punto de relataros; un suceso escalofriante; una persona de edad avanzada y con una extraña mirada que estaba apurando un chato de vino en la barra, le contaba a un chico joven que había por allí una historia que me conmovió; hablaba de un inquietante suceso que parece ser que ocurrió en Torre Baró; yo me quedé helado con aquel relato, ya que precisamente Torre Baró era uno de los lugares preferidos de nuestras salidas en bici; a mí particularmente no me gustaba demasiado ir allí porque cuando llegábamos a la torre casi siempre tenía una rara sensación; no podía dejar de mirar para atrás, casi de forma refleja; tenía la sospecha de que alguien nos vigilaba desde la propia torre; no podía evitarlo; un día incluso tuve la impresión de que algo que estaba detrás de mí llegó a tocarme en uno de mis hombros, como si intentara decirme algo; por eso cada vez que pasábamos junto a la torre un sudor frío me recorría parte del cuerpo; siempre tuve la sospecha de que allí había algo terrible; ahora ya puedo afirmarlo; pues bien, ese día en el bar tuve la sensación de que el viejo que estaba contando aquella historia sabía perfectamente que yo estaba escuchando; no solo eso; estoy seguro de que lo que estaba relatando realmente me lo decía a mí; era como si me conociera de algo; de vez en cuando incluso alzaba la vista buscándome y al localizarme me miraba de forma sobrecogedora; yo no podía dejar de escucharle, hasta que de repente sucedió algo muy extraño; algo que me hizo reaccionar de inmediato; algo que marcaría ya mi existencia para el resto de mi vida …

(Continuará …)

Foto de la salida del día 15-05-2011, en la cual se aprecia
perfectamente el fantasma de Torre Baró en una de las ventanas.